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Yastremska, la última en llegar
La ucraniana Dayana Yastremska consiguió su primer título con 18 años, sumando más precocidad a un circuito femenino enormemente plural.
Ha dejado de sorprender que nuevas jugadoras inauguren su palmarés WTA año tras año. Es más común que extraordinario que jóvenes competidoras se alcen con títulos del calendario de manera más o menos prematura. Y a ese grupo de jugadoras que durante esta temporada se han 'bautizado' al máximo nivel, se ha unido la ucraniana Dayana Yastremska, quien este pasado fin de semana, en Hong Kong, se alzaba con el cetro a sus 18 años y desde el puesto 102 del ranking femenino mundial.

"Ayer me sentí muy confiada de poder ganar el título", expresaba Yastremska en conferencia de prensa, en declaraciones recogidas por la WTA. "Pero por la mañana me desperté y me sentía un poco nerviosa. Confiaba en mí misma de que podía ganar, pero realmente no profundicé en esos pensamientos porque sabía que cuando saldría a la cancha, me olvidaría de todo y jugaría punto por punto".
La ucraniana, que venció a otra de las grandes revelaciones de la temporada, Wang Qiang, que buscaba su tercer título en 2018, se impuso con una inusitada facilidad (6-2 6-1), con una tremenda capacidad para impulsar energía sobre la pista y recuperar bolas en ritmos de juego de alta intensidad. Ahora, Yastremska ya se encuentra en el número 66 del mundo y tendrá que gestionar las expectativas generadas por la precocidad.
"Antes del partido, si sientes que va a ser realmente difícil, elevas tu nivel de concentración. Y cuando vas a la pista, te mantienes más enfocada en cada punto. Eso es lo que me ayudó a mantener esa calma durante todo el partido. El último juego, ni siquiera lo recuerdo. Fue el juego más difícil durante todo el torneo, porque en tu mente, estás visualizando la forma en que ganas, tienes constantemente esa imagen en la mente. Pero al mismo tiempo, tienes que seguir, jugando cada punto, intentando permanecer sin ningún pensamiento que pueda quebrar y hacer dudar tu mente y tu concentración en el punto de partido. Esa fue la parte más difícil para mí".