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Roger Federer: "No he tenido un calambre desde el año 1999"

Jose Morón - 17 sept 2018 | 11:31

El suizo detalla lo mucho que ha trabajado para evitar lesiones en su carrera. "Estoy encantado con el hecho de que no me he tenido que retirar nunca", afirma.

A lo largo de los años siempre se ha hablado del gran físico de Rafael Nadal para destacar lo que puede luchar el balear en pista pero no hay que pasar por alto el rendimiento de Roger Federer y es que en sus más de 1.400 partidos como profesional, el suizo no se ha retirado jamás. De este y otros aspectos sobre su longevidad en el circuito y su familia habla el de Basilea en una entrevista.

"Siento que he trabajado mucho para llegar hasta ahí. Cuando estás jugando quieres sentir la capacidad de ser tú mismo sin importar lo largo que sea el encuentro. Debes estar preparado", comenta Roger. "No he tenido un calambre desde el año 1999. Esa fue la única vez, en la Copa Davis, cuando estaba asustado. Estoy encantado con el hecho de que no me he tenido que retirar nunca, que no he tenido calambres o que no he sufrido muchas derrotas debido al físico. El entrenamiento que he hecho me ha permitido poder llegar antes a las bolas y eso ha mejorado mi protección (contra lesiones). Crecí intentando ser rápido y ágil en la cancha así que me siento feliz de haber estado tanto tiempo sin tener lesiones", agrega.

Federer recuerda un poco sus inicios y se enorgullece de llegar hasta donde ha llegado, habiendo cumplido su sueño con creces. "Ha sido maravilloso poder haber sido parte del circuito. Cuando era joven veía a esos tenistas por la tele y soñaba con poder jugar un día contra ellos. Es un sueño que se supone no iba a ocurrir", explica.

En esta pequeña entrevista, el suizo también habla sobre su familia y cómo ahora todo va sobre ruedas, permitiendo que pueda seguir compitiendo en el circuito. "Con mis cuatro hijos tuvimos que hacer ciertos ajustes. A estas alturas ya todos sabemos cómo manejar la situación. Cuando nacieron mis hijas, todo fue de nuevas y era bastante diferente. Eso cambió mis rutinas y es que los hijos dictan el plan a seguir. Creo que hemos puesto todo muy bien en una posición de estabilidad. No fue nada sencillo. Sin embargo, me siento muy afortunado de que mis hijos y mi esposa puedan viajar conmigo y que podamos hacer que todo esto funcione. Creo que se benefician de poder viajar tanto y ver nuevos sitios. Diría que es algo muy placentero para todos", sentencia.