Roger Federer jugó uno de esos partidos a priori sencillos pero que guardan algúna trampa que debe tenerse en cuenta. El combo "calor + Paire" requiere de una adaptación que el propio jugador suizo tomó con conciencia. Así lo argumentó ante los medios tras su victoria ante el francés, en una comparecencia en la que tuvo tiempo de comentar la polémica surgida entre Mohamed Lahyani y su próximo rival Nick Kyrgios, después de que el juez de silla sueco bajara para tratar de centrar y espolear al australiano, en una decisión insólita.
"Creo que tuve algunos altibajos", comenzó explicando el de Basilea sobre su encuentro ante Benoit. "Creo que siempre es complicado contra Paire, porque creo que de una manera u otra, hay muchas tácticas en juego. Nunca se da el mismo punto. A veces juega muy profundo en la cancha, luego juega dentro de la cancha y te hace un drop. Esa es quizás la razón por la cual hay tantos errores como ganadores al final. El partido tal vez no se vea tan bien. Además, él cubre muy bien la cancha. A veces también tienes una tendencia a jugar demasiado con la mano, es fácil distraerte. Se inspira y se va del partido, es complicado jugar con un jugador como él y mantenerse concentrado. Debes estar cambiando la táctica continuamente. En el día la pelota vuela más rápida, el bote es más alto, y por la noche la pista está más lenta y bota menos porque está más pesada. Jugar de noche o de día te cambia la rutina, porque debes despertarte antes pero teniendo un día libre no me quejo ya que el juego es así. Mañana empezaremos a hablar sobre eso con el equipo. Vemos lo que ha funcionado y lo que no y estudiamos la táctica".
Otra de las cuestiones de la rueda de prensa recayó en su retirada y su actitud frente a una pregunta que le llevan haciendo desde que tenía 28 años. "Bueno, ya vamos para nueve años con esa pregunta, así que no sé qué decirte. Al principio, es como, '¿Qué? No puede ser cierto'. Puntualmente está bien, lo entiendo, pueden preguntarlo. Luego llegas a un punto donde todos tienen que preguntarlo porque podría ser que que en ese mismo momento os lo diría. Entonces el periodista tiene que hacer su trabajo y hacerme esa pregunta. En casi todas las entrevistas que hago tienen que hacerme esa pregunta, así que... Lo que quizás sí les puedo decir es que no se lo diré a un periodista en ese momento. No creo que sea así. Primero lo hablaría con mi familia. Si el equipo y todos piensan que eso es todo, y creo que es realmente así, probablemente no se lo diría a ese periodista. A veces te preguntas 'por qué te vuelven a preguntar ¿no oyen lo que dije ayer? ¿No escuchan lo que dije hace dos meses?' En este punto, lo tomo con una sonrisa y entiendo que todo el mundo está haciendo su trabajo, supongo.
El helvético no fue ajeno a lo que sucedió entre Lahyani y Kyrgios y fue muy claro sobre si cree que podrá pasar nuevamente cuando se enfrente al de Canberra. "No sucederá dos veces seguidas. Con casi cualquier otro jugador de tenis en esta situación, las campanas de alarma comenzarían a sonar. No está en las funciones del juez de silla el bajar a hablar con el tenista, aunque entiendo por qué lo hizo. En mi opinión, creo que no puede decir lo que le dijo a Kyrgios. No puede hablar así con un tenista. Era una conversación y las conversaciones pueden cambiar la mentalidad del jugador".
Por último, un factor que hoy, jugando a las 14h de la tarde, debe tenerse muy en cuenta. "Cuando hace calor, me gusta beber agua fría. Este año llegué muy temprano a Nueva York para prepararme antes de Cincinnati porque sentí que quizás sea uno de estos años en el que podría estar haciendo mucho calor. Tenía el plan de ir primero a Dubai, donde hace mucho calor pero no quería estar lejos de la familia y cambié los planes. Creo que no hay sustituto para jugar con humedad o con calor. Solo tienes que hacerlo. Si entrenas en el frío todo el tiempo y de repente juegas con humedad o calor... te golpea. No estás listo. No importa cuán en forma estés, la humedad te puede dejar KO. Creo que fue una buena elección".

