Lloyd Harris, el diamante sudafricano comienza a brillar
Analizamos la progresión de un joven talento que jugará por primera vez el cuadro final de un Grand Slam y ofrece señales de gran potencial
En lo que muchos se demoran años, Lloyd Harris ha invertido apenas unos meses. Este jugador sudafricano de 21 años no es uno de los miembros de la NextGen más conocidos pero en 2018 ha experimentado una eclosión sin precedentes. Eran muchos los que alertaban de su gran talento pero pocos podían imaginar que en una misma temporada iba a comenzar compitiendo en torneos ITF Futures e iba a terminar disputando el cuadro final de un Grand Slam tras salir indemne de una muy competitiva fase previa en el US Open 2018.
Por si esto fuera poco, el bueno de LLoyd ha asumido el rol de líder del equipo sudafricano de Copa Davis, en el que Kevin Anderson no suele prodigarse. El título ATP Challenger Lexington conseguido hace unos meses, hizo saltar su nombre a la palestra y en Nueva York ha confirmado su gran estado de forma. "Me siento bien en la pista y estoy orgulloso de la progresión que estoy teniendo. Mi ranking está mejorando poco a poco y recojo los frutos del gran trabajo que he estado haciendo", comentó el sudafricano tras sus triunfos en Flushing Meadows con jugadores como Roberto Quiroz, Sebastian Ofner y JC Aragone.
"Sabía que iba a tener una buena oportunidad de hacer algo importante aquí porque llegaba con mucha confianza. No quiero que el sueño acabe, me tomo este momento como el inicio del torneo. Quiero hacer un gran partido en primera ronda y poder representar con honor a mi país; que todos ellos se sientan orgulloso de mí", desvela para medios sudafricanos un Harris que tendrá una dura prueba de fuego al enfrentarse al experimentado Gilles Simon.
Con sus 196 centímetros de altura y una gran envergadura, Harris ostenta una notable movilidad y su derecha le ofrece una amplia variedad de efectos y velocidades. Tiene margen de mejora en lo que concierne a la potencia y estructuración de puntos desde el fondo de pista pero sus condiciones para poder labrarse un gran camino son manifiestas. No es solo un cañonero que aprovecha su altura para hacer un tenis directo sino que tiene una gran capacidad para leer el juego y hacer cosas interesantes y que requieren gran habilidad de mano.
Su título en Lexington no fue el único gran resultado en el ATP Challenger Tour de Lloyd, que también pudo llegar a la final en el Challenger de Aptos donde fue apeado en la final por Thanasi Kokkinakis. Con estos resultados, saldrá esta semana en el ranking ATP como 145 del mundo y no es descabellado pensar en verle pronto dentro del top-100. Lloyd Harris ha venido para quedarse y habrá que estar atento a sus sensaciones en el US Open 2018, primer Grand Slam en el que su nombre figurará en el cuadro final.