Todo se valora de distinta forma después de haber pasado por el infierno. Que se lo digan a Stan Wawrinka, lesionado durante seis meses y en plena lucha por regresar a la élite con una cirugía en su rodilla que a punto estuvo de apartarlo del camino. En Cincinnati hemos vuelto a ver a un suizo competitivo que le planta cara a los mejores. Incluso a Roger Federer. "Ha sido un partido de gran nivel, estoy jugando muy bien al tenis de nuevo. Siento que cada día juego mejor, cada torneo. La última semana significó un gran paso adelante para mi confianza, soy feliz de ver dónde me encuentro. La semana pasada tuve un duro encuentro ante Rafa, muy cerrado; ésta lo he tenido ante Roger. Son el Nº1 y el Nº2 del mundo, además de haber ganado a gente como Schwartzman o Nishikori", relata el de Lausana.
Un resultado que le permite a Stan bordear de nuevo el top100 y llegar al US Open con buenas vibraciones, torneo que levantó en 2016. "El nivel es bueno, de eso no hay duda. Ahora me toca seguir trabajando y seguir empujando. Obviamente hoy me voy triste por la derrota, pero para mí significa una victoria después de todo lo que me ha pasado. Justo ahora se cumple un año desde que me lesionara".

