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Haase deja fuera a Zverev a las primeras de cambio

Duro varapalo para el tenista alemán, que se queda fuera de Cincinnati a las primeras de cambio por cuarto año consecutivo. 

La sorpresa de la jornada llegó en el primer turno en Cincinnati. Robin Haase eliminó al cabeza de serie número 3 del torneo, el alemán Alexander Zverev por 5-7, 6-4, 7-5 en dos horas y 25 minutos de juego poniendo el bagaje de sus enfrentamientos empatado a dos. Esperará a Pablo Carreño o Bradley Klahn

Con bastante irregularidad en su tenis arrancó el envite el tercer jugador del planeta. Recibió un quiebre de inicio pero enseguida llegó el contrabreak. Todo estaba pasando por su raqueta ya que cuando llegaban los errores, Haase podía imponerse en el juego de fondo pero cuando el hamburgués se situaba dentro de pista y tiraba abría hueco. Se puso por delante pero no llegó su tranquilidad al realizar un juego repleto de fallos además de no llevar un paso muy ortodoxo sobre la cancha.

Aquella igualdad se llegó a romper a la hora que más hacia falta ya que era el último juego del parcial. Ascendió su intensidad y finalizó llevándose aquel primer asalto con un 7-5. Acto seguido, el alemán volvió a mostrar su irregularidad y el holandés pudo venirse arriba encontrando más huecos, siendo él quien podía abrir más huecos y pudo no estar tan pendiente de lo que hacia su oponente poniendo un plus más en sus tiros.

Aun así, hubo un instante donde Alexander se reconfortó con su rendimiento y se puso en menos de diez minutos con 3-4 realizando tres juegos consecutivos. Se sentó en el banco con ganas de ir a por el saque de Robin. Estuvo cerca ya que se acercó pero un punto que fue un passing shot, engrandeció al holandés celebrando el punto como sí se tratara de la victoria. Con aquella dosis de confianza, pudo cerrar el set con su servicio sin tener que sudar mucho.

Al igual que sucedió en los dos anteriores parciales, Haase rompió el servicio del alemán en el juego de estreno. Además, superó otra complicada opción para que Alexander remontara ya que dispuso de tres bolas de quiebre. Sin embargo, la irregularidad que le acompañaba durante la jornada de hoy ayudaba también a que su oponente creyera en que podía conseguir el triunfo.

Al final, tras tener amplias oportunidades, llegó la opción de la verdad pudiendo quebrar para después cambiarse las zapatillas que le molestaban. Los instantes más calientes del envite llegaron al recorrido y el No.53 del mundo en ningún momento se achicó. Es decir, mentalmente fue más sólido que Zverev que volvió a no poder superar sus propios problemas y sucumbió su turno de saque para dar la oportunidad al rival para servir por el partido. Finalmente, a la segunda opción que tuvo levantó los brazos en señal de victoria.