Tiene 25 años y sigue buscando ese momento vital que ponga serenidad y estabilidad a su carrera deportiva. Bernard Tomic, que no hace mucho figuraba fuera de las 250 primeras posiciones del ranking, alcanzó las semifinales del torneo de s-Hertogenbosch, cayendo en semifinales ante Richard Gasquet, en tres mangas. La hierba ha traído consigo un gran nivel de Bernard, que no pisaba la penúltima ronda de un torneo ATP desde 2016.
En Holanda, el jugador oceánico ganó a jugadores pertenencientes al top-50, habiéndose clasificado previamente para el maindraw de Roland Garros y subiendo más de 80 posiciones en el ranking, síntomas de que está sumando continuidad competitiva. Sin embargo, aún está muy lejos de poder ser un argumento para que Lleyton Hewitt piense en él como miembro del equipo de Copa Davis australiano. No será su principal objetivo, pero las palabras del exnúmero 1 no caen nunca en saco roto. A Tomic le queda mucho camino por recorrer.
"Tiene que trabajar mucho más si quiere regresar al equipo, eso es seguro", declaró Hewitt. "Para ser justos, lo hizo bien, peleó en las eliminatorias para llegar a Roland Garros. Pero es verdad que ser derrotado por un lucky loser con facilidad fue bastante decepcionante."
Y es que el presente de Tomic tiene que despejar aún muchas incógnitas recientes, pues su tremenda inestabilidad competitiva y sus dudas por motivarse jugando al tenis tuvieron un nuevo episodio en 2018, cuando Tomic se apuntó a un reality show. Los derroteros de Bernard son ciertamente imprevisibles, pero ahora puede ser un buen momento de enganchar buenos resultados y recuperar parte de su anterior estatus, "Quiero que todo el trabajo que he hecho todos lo vean; estoy jugando realmente bien".

