¿Qué ha sido de Dan Evans? El británico, que llegó a ser número 41 del mundo en plena progresión de su carrera, fue sancionado durante un año por consumir cocaína, un duro golpe que el jugador asumió. Y no sólo asumió dicha decisión, sino también colaborar con la Federación Británica en su programa antidopaje de cara a próximas generaciones, siendo supervisada su actitud y su rendimiento desde el momento en que volviera a las pistas.
Evans volvió a competir tras el 24 de abril, fecha en la que expiraba su sanción por la ITF. Desde ese momento ha sumado 13 victorias en 16 partidos, colocándose como número 530 del ranking. Aún así, parece demasiado pronto para gozar de nuevo de la confianza de Wimbledon, el segundo grande de la temporada.
Evans, que se encuentra jugando el Challenger de Nottingham, donde hoy venció a Stakhovsky en octavos de final, admite que no ha hablado, en estos doce meses, con sus compañeros de Copa Davis, Andy Murray o Kyle Edmund. "No he hablado con Andy y sólo he visto una vez a Edmund. Todo el mundo tiene derecho a tener su opinión, cometí un error y trato de seguir hacia delante", reconociendo posteriormente que en ese periodo de suspensión "me quedé solo".
"Supongo que lo sabré a finales de esta semana, si me dan una wildcard para la qualy bien, si es para la pre-qualy, bien también", ha comentado el propio Evans, que no confía en que pueda recibir ninguna invitación para el cuadro principal. Momentos después de conocerse su positivo por cocaína, Evans dejaba entrever que todo sería complicado.
“Siento que he defraudado a mucha gente: a mi familia, a mi entrenador, a mi equipo, a mis patrocinadores, al tenis británico y a mis fans. A todos ellos me gustaría pedirles disculpas desde lo más profundo de mi corazón. Para mí esto es una experiencia triste y humillante”.

