Skip to main content

El día que el tenis cambió

Se cumplen 50 años desde que se creara la Era Open en el tenis con la disputa del primer torneo oficial entre amateurs y profesionales.

Bournemouth, Inglaterra. The West Hants Club. 22 de abril de 1968. Aquél día, en este lugar, el tenis daba un paso importante con la disputa del primer torneo de la Era Open. De esta forma, los profesionales de este deporte tenían permitido disputar torneos grandes junto a los amateurs. Tenistas como Rod Laver, Ken Rosewall, Roy Emerson, Pancho Gonzáles, Fredd Stolle o Andrés Gimeno participaron en este torneo y todos estaban expectantes por ver si algún amateur era capaz de derrotar a uno de estos profesionales.

Y así fue. El británico Mark Cox derrotó a Gonzáles y a Emerson para plantarse en semifinales, donde cayó con Laver, que a la postre caería eliminado en la final ante Rosewall, primer ganador de la historia de un torneo de la Era Abierta. "Era un lugar único en aquella época. Uno donde podías darte cuenta de forma clara que el deporte nunca volvería a ser el mismo otra vez", comenta Laver para el NYT, que recuerda este hito en la historia del tenis. Rod se hizo profesional en el año 1962, habiendo conseguido 6 Grand Slams hasta esa fecha. Luego de hacerse profesional, no tuvo permitido participar en ningún Grand Slam, tal y como dictaban las normas. Gracias a la Era Open, el australiano pudo ganar 5 títulos más, dejando su cifra de majors en 11. Quién sabe cuántos más podría haber sumado en esos 5 años donde no se le permitió jugar en estos torneos.

Esa década de los 60 fueron años convulsos para el tenis. Durante muchos años atrás se había discutido la manera de abrir los torneos tanto a amateurs como a profesionales, sin éxito. Se suponía que los amateurs no cobraban por participar en los Grand Slams, pero el problema surgía por los pagos ocultos por parte de los directores de los torneos a estos jugadores para garantizarse su presencia en ellos. En el año 1960, una propuesta de la anterior ITF casi se aprueba y no fue hasta ocho años después cuando por fin se decidió llevar a cabo.

"Era el primer torneo oficial y por nada del mundo me lo quería perder. Quería estar allí", reconoce Laver para NYT. No todos los grandes profesionales de la época pudieron jugar ese torneo que se disputaba sobre una especie de tierra batida, un poco más rápida de la actual. Los premios también distaban mucho de lo que es el tenis hoy día. Cox, el amateur que llegó hasta semifinales, recibió 50 libras en contrapartida por los gastos y 4 libras como prize money por su torneo. El ganador, Rosewall, se llevó un cheque de 1.000 libras. "Hay que tener en cuenta que el bed-and-breakfast de al lado del Club costaba sólo 10 chelines y 6 peniques. No estaba nada mal", reconoce Cox para este medio, en referencia al dinero que recibió.

Allí también surgió la primera gran discusión por el injusto reparto de premios entre hombres y mujeres y es que cuatro grandes estrellas del circuito femenino estuvieron presentes allí, Billie Jean King, Rosie Casals, Ann Haydon-Jones y Françoise Dürr, y fue King quien promovió un boicot al torneo ya que la ganadora, Virginia Wade, se llevó un cheque por valor solo de 300 libras, muy inferior a los 1.000 que recibió Rosewall. "Nunca pensé que un ganador de un torneo pudiera ganar tanto dinero como hoy día", relata el australiano. "Es lo último en lo que hubiéramos pensado hace 50 años pero imagino que eso es producto de un mejor Marketing y mayor cobertura televisiva. También las Olimpiadas ayudó a los países a desarrollar jugadores", agrega.

Clarey, el periodista que realiza el reportaje para el NYT, revela que el West Hants Club ya no acoge la palabra tenis en su nombre y que hoy día se aleja un poco de lo que fue hace 50 años, donde las mayores estrellas de la época se reunieron allí. Siguen teniendo varias pistas de esa tierra batida verde característica, además de alguna otra de pista dura y césped artificial, pero la rodean otras tantas de squash y pádel, así como una piscina y un gimnasio muy grande que según el actual dueño, es la principal razón de supervivencia del Club. Un Club que puso la primera piedra del tenis que hoy todos disfrutamos.