Lo sucedido en esta temporada 2017 con el tema lesiones ha sido como para llevarse las manos a la cabeza. Una ola de lesionados ha hecho que todo el Top 5 de finales del año pasado faltara en los últimos meses de competición. Junto a ellos, otros tantos han sufrido de lesiones de larga duración o han tenido que competir con diversas molestias físicas, imposibilitando que pudieran dar el 100% y agravando sus problemas. Forbes lanza un debate que resulta muy interesante y que debería poder plantearse de forma muy seria en el circuito viendo en qué situación está la gran mayoría del Top mundial: ¿Se debería cambiar el sistema de ranking en el tenis y adoptar el modelo del golf?
Corría el mes de abril de 1989 y la alta dirección del golf se dio cuenta que tenistas veteranos como Tom Watson, competían en los majors con bastantes buenos resultados pero su ranking era relativamente bajo (40º). La causa era que Tom no competía tanto como el resto de sus compañeros, mucho más jóvenes, y no podía acumular tantos puntos al jugar en menos torneos. Esto llevó los dirigentes de ese deporte a implantar un nuevo sistema de puntos en el que se premiaba más lo lejos que se llegaba a los torneos en base a un concepto de "puntos de media". Cada torneo tenía un peso determinado, siendo los majors los que más tenían, y según lo lejos que se llegaba, otorgaba al golfista una media de puntos, en lugar de puntos ganados.
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El periodo de años para este sistema fue de tres, originalmente, pero lo redujeron a dos en 1996, haciendo que el año actual puntuara doble aunque en este siglo el sistema ha sufrido variaciones hasta otorgar actualmente el total de puntos por 13 semanas e ir disminuyéndolos poco a poco en porcentaje hasta cumplirse el fin de los dos años. Es una forma de preservar los logros realizados por los deportistas más allá de los últimos 12 meses de competición y permitiendo que puedan ir más descansados a los torneos y organizar un calendario acorde que les permita alargar su carrera profesional.
Algo así, evitaría que se produjera ese sprint final tan característico de los finales de temporada, con casi una decena de tenistas jugándolo prácticamente todo desde septiembre para intentar ganar los puntos necesarios para ir a Londres. Ese esfuerzo extra por escalar rápido en el ranking puede llegar a provocar lesiones por sobreesfuerzo, sin olvidarnos lo que le ocurrió a Andy Murray y Novak Djokovic el año pasado, que intentando luchar por el número 1, compitieron con diversas molestias y eso lo han terminado pagando con unas lesiones más graves, haciéndoles que se pierdan toda la segunda mitad de la temporada.
Alguno puede pensar que este sistema en el tenis haría que muchos tenistas se saltaran algunos torneos de Masters 1000 para poder descansar y jugar los Grand Slams, pero en líneas generales, es mucho mejor ver alguna baja puntual para descansar que no ver tenistas perdiéndose meses y meses de competición y llegar a ver torneos con más de 10 bajas en el Top 20 como ocurrió en el pasado verano. Además, hay que pensar que esto alargaría las carreras de muchos tenistas y es que en el golf es habitual ver a deportistas superando los 45 años en competición. ¿Se imaginan lo que sería poder ver a Roger, Rafa, Novak y Andy por otros 10 años más?
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Sea mediante un sistema parecido a este o no, lo que sí parece claro es que el tenis necesita hacer algún tipo de innovación en cuanto a calendario, ahora que parece que se están moviendo a la hora de hacer cambios en las reglas. Las temporadas de 11 meses y haciendo que sea obligatorio jugar prácticamente todo hasta los 31 años es una medida antigua que necesita ser revisada. No será hasta el año que viene cuando Rafa Nadal pueda acogerse a la regla 1.08 y saltarse algunos torneos sin sanción, cuando el balear ya viene de una carrera larguísima y estando muy castigado físicamente. Precisamente Rafa ha sido uno de los grandes nombres que han apoyado durante años que el tenis cambie su sistema de ranking por algo similar a lo que hace el golf.
Lo que se busca no es premiar más la calidad o la cantidad, sino preservar el estado físico de los deportistas para que alarguen sus carreras y la gente siga disfrutando de ellos muchos años más. Algo que haría, también, motivar a muchos niños a decantarse por este deporte sabiendo que la carrera del tenista no se acabaría entorno a los 30 años y que les permitiría seguir ganándose la vida por un tiempo más.
Como curiosidad, si se hubiera utilizado este sistema de puntos como en el golf, el número 1 a final de este año habría sido Federer y no Nadal. Justo o no, pero quizá habría salvado que Roger forzara en Montreal y se lastimara la espalda o que Rafa jugara en la gira asiática y terminara cargando su maltrecha rodilla para asegurarse el número 1, así como que Andy y Novak no tengan que volver con un ranking tan bajo después de todo lo que consiguieron en 2016. Sería una medida que permitiría a los tenistas ir más libres.
¿Qué os parecería que se introdujera esta medida en el tenis? ¿Estaríais de acuerdo?

