La historia de Ashleigh Barty, contada en Punto de Break hace unos meses, sigue teniendo una continuidad acorde a su alcance. La joven tenista australiana ha vencido hoy a una top-5 por primera vez en su carrera, después de derrotar en un impresionante partido a la checa Karolina Pliskova, por 4-6 7-6 7-6. Después de serias lesiones y una retirada del tenis con destino al cricket, Barty ya en semifinales de Wuhan y posible rival de Garbiñe Muguruza si la española vence a Ostapenko, sigue construyendo una temporada de ensueño.
La número 37 del mundo, tendrá la posibilidad de meterse entre las 30 primeras si se mete en la final de Wuhan, algo difícil de creer tras un 2016 de lesiones y un ranking muy inferior. La australiana afronta mañana el partido más importante de su carrera, por una final de un gran torneo y ante la número 1 del mundo. Los ojos estarán puestos en ella. Así se ha expresado Barty en rueda de prensa, tras derrotar a Pliskova.
"Siento que el año pasado es hace mucho tiempo, que ha pasado mucho tiempo. Todavía estaba luchando para curarme del brazo, de mis heridas. Ha sido bueno tener un año realmente consistente. El cuerpo está muy bien, me siento genial. A pesar de que ha sido una temporada larga, también una temporada muy exigente, ha sido muy buena en todo momento".

Barty se sorprendió en dicha comparecencia del año que está teniendo, principalmente desde el punto de la regularidad. La australiana, muy consistente durante toda la temporada, progresando semana a semana, busca una oportunidad de oro. Para alguien que hace unas pocas temporadas, en 2014, decidió, con 18 años, retirarse del tenis, el camino es meteórico.
"Creo que tal vez en el fondo sabíamos que algunos de estos resultados eran posibles, pero no creo que lo fuese tener la consistencia durante todo el año que hemos tenido. Creo que mi primera semana en Brisbane fue positiva. Había pasado mucho tiempo desde que jugaba un gran partido y ahora me siento como si cada partido esta temporada fuese cada vez mejor y mejor".
Esa confianza es la que se está trasladando a la pista, donde está disfrutando de la competición y el juego. "Me siento más cómoda en la cancha. Estoy jugando con más libertad. Está siendo un año muy bonito. Hemos trabajado muy duro, pero estamos recogiendo las recompensas".

