Breadcrumb
Kaia Kanepi, el resurgimiento de la mujer de hielo
A sus 32 años y tras un parón que parecía definitivo, la jugadora estonia ha regresado con fuerza y está asombrando en en el US Open 2017.
La vida siempre da segundas oportunidades, y más si se pelea con ahínco y pasión inusitadas por ellas. Kaia Kanepi sabe lo que es el sufrimiento, la impotencia al ver que su magnífico nivel de tenis sigue dentro de ella pero es incapaz de salir a la palestra ante el castigo constante e inmisericorde de las lesiones. La jugador báltica fue una de las pioneras del tenis incisivo y de ataque constante. Sus 181 centímetros de altura le permiten montarse sobre la bola y golpearla con una contundencia que hoy en día es habitual en la zona noble del ranking WTA, pero que no deja de asombrar.
Su eclosión se produjo en 2010, donde pasó de ser 58 del mundo al inicio de año a meterse en el top-25 al final, gracias a sus cuartos de final en Wimbledon y US Open. Dos años antes, en 2008, ya había conseguido idéntico resultado en Roland Garros, pero su progresión se vio frenada por las lesiones, algo que le ha ocurrido en numerosas ocasiones. Y es que la tenista báltica parece hecha de hielo, tanto por su semblante y aplomo durante los partidos como por la fortaleza que puede convertirse en fragilidad y diluirse en un mar de molestias físicas.
[getty:841254798]
Llegó a ser la 15ª del ranking WTA en 2012, a pesar de perderse más de media temporada por diversas lesiones que impidieron su continuidad en el circuito. Fue desapareciendo progresivamente de las grandes citas. En 2014 su mejor resultado en un Grand Slam fue la cuarta ronda en el US Open mientras que en 2015 solo ganó un partido en los majors, y fue precisamente en la Gran Manzana. Se inspira la estonia en Flushing Meadows, donde después de estar siete torneos de Grand Slam seguidos sin comparecer, se ha metido en tercera ronda después de pasar la fase previa.
Son ya 12 los partidos consecutivos ganados que acumula Kanepi, con su título en el ITF 15K Parnau, la fase previa y estos dos encuentros ante Francesca Schiavone y Yanina Wickmayer. No se le han caído los anillos a Kaia por haber tenido que buscar la inspiración en torneos pequeños, ni por verse fuera del top-300 al final del 2016. Alejada de los focos de atención, con su discrección habitual, la jugadora báltica demuestra que aún le queda mucho tenis en su raqueta.
[getty:461165176]
En su partido ante la belga, acabó con un balance de 25 golpes ganadores y 18 errores no forzados, lo que muestra su tendencia al ataque constante con ese revés cual martillo pilón capaz de romper cualquier resistencia de fondo de pista. Kaia Kanepi tiene ganas de reivindicarse, está fresca físicamente y su confianza se retroalimenta en cada victoria que encadena. Su siguiente rival en el US Open 2017 será Naomi Osaka, en lo que será una lucha constante por coger la iniciativa en un duelo generacional con mucho morbo. Nunca es tarde si la dicha es buena.