El estupor inunda el mundo del tenis ante la anecdótica situación que se está viviendo en el US Open 2017. Mérito de las outsiders o demérito de los cabezas de serie, el hecho es que están proliferando las sorpresas en un torneo que puede brindar oportunidades únicas a tenistas más acostumbrados a sobrevivir que a ver brillar su nombre en una segunda semana de Grand Slam. Analizamos los cabezas de serie que no han podido cumplir sus expectativas y cómo eso puede repercutir en las siguientes rondas.
En el cuadro femenino se esperaba un torneo repleto de intensidad y solidez por parte de las favoritas. Ocho mujeres luchaban por el número 1 del mundo pero tras dos rondas, esa cifra se ha reducido considerablemente. Ni Barbora Strycova ni Kristina Mladenovic han logrado citarse en una tercera ronda para la que parecían predestinadas, y serán Jennifer Brady y la veterana Mónica Niculescu buscarán por explorar sus límites con una clasificación para octavos de final que sería histórica para ellas.
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Más desgarradora aún es la situación para Anett Kontaveit y Svetlana Kuznetsova, que se van de Nueva York con la cabeza gacha al no poder responder a las muchas expectativas puestas en ellas. Elina Svitolina parecía predestinada a verse las caras con Daria Gavrilova en tercera ronda, pero la flamante ganadora del torneo de New Haven sucumbió ante el empuje de la local Shelby Rogers. Otras de las tenistas que no ha hecho valer su condición es Anastasia Pavlychenkova, derrotada por una Daria Kasatkina que se medirá a Jelena Ostapenko. Lesia Tsurenko y Angelique Kerber, completan el panorama de decepciones en la parte alta del cuadro.
Caroline Wozniacki es otra de las descolgadas antes de tiempo de la lucha por el torneo y el número 1 del mundo, no así Venus Williams, que no tendrá que enfrentarse a Kiki Bertens, su potencial rival en tercera ronda, después de que la neerlandesa cayera ante Maria Sakkari. Ana Konjuh y Dominika Cibulkova solo se podrán ver las caras en el avión de regreso a casa, donde también estará una desdibujada Johanna Konta que sigue sin poder dar un salto de calidad. Shuai Peng, Lauren Davis y, por supuesto, Simona Halep, completan esta lista negra de jugadoras elininadas antes de lo previsto.
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En lo que concierne al cuadro masculino, ascienden a 14 los cabezas de serie eliminados, que han dejado un torneo realmente abierto para jugadores poco habituados a estas rondas. Richard Gasquet, Tomas Berdych y Grigor Dimitrov era el potencial camino hacia semifinales de Nadal, pero ninguno de ellos ha rendido al nivel esperado. Tampoco el díscolo Fabio Fognini pudo aprovechar la oportunidad que le brindaba el vacío de favoritos en el torneo, al igual que un Pablo Cuevas al que se le está haciendo muy larga la temporada.
La derrota de Nick Kyrgios fue otra de las bombas de estos primeros compases del torneo, y más tras sus buenas prestaciones en Cincinnati. Ya en la parte baja del cuadro, trastocada por la ausencia de última hora de Andy Murray, la tempranera derrota del ruso Karen Khachanov ha abierto el cuadro al veterano Querrey. Dos de las mayores decepciones del torneo han sido las malas prestaciones de Jack Sock y Gilles Muller, que propiciaron un duelo italiano entre Lorenzi y Fabbiano.
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La debacle del joven Alexander Zverev ha dejado carente de un referente sólido esa zona del cuadro, pero no así la adyacente, donde Marin Cilic puede aprovechar las decepciones actuaciones de Jo-Wilfried Tsonga, Robin Haase, Albert Ramos y David Ferrer. En definitiva, un panorama casi inédito de jugadores poco acostumbrados a rondas avanzadas de Grand Slam que han visto en el US Open 2017 su gran oportunidad para brillar con luz propia.

