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Tommy Haas: "Quiero que mi hija vea de lo que soy capaz en pista"
Tommy Haas explica los motivos que le llevan a exprimirse y mantener la ilusión por el juego a sus 38 años, siendo el 1024 del ranking ATP.
Pocos pueden hablar mal de Tommy Haas en el circuito. Noble competidor, ferviente apasionado del tenis y luchador nato, el alemán da sus últimos pasos como jugador activo pendiente de la grada, con la mirada tierna de un padre que quiere demostrar a sus hijos lo que ha hecho durante toda su vida. Ese parece ser el motor principal que lleva a un hombre de 38 años y numerosas lesiones e intervenciones quirúrjicas, a levantarse cada día y hacer un esfuerzo sobrehumano por ponerse a tono físicamente.
Haas no se imagina una vida sin empuñar la raqueta, y aunque combina su labor de tenista con la de director del torneo de Indian Wells, queda claro que el alemán seguirá compitiendo lo máximo que el cuerpo le deje... e incluso más. En el Open de Australia 2017 tuvo que retirarse por estar "vacío físicamente" después de dos exigentes sets ante Benoit Paire, mientras que en Delray Beach no pudo con un Nikoloz Basilashvili en muy buena forma.

"Me encuentro bien de mis lesiones. Lo difícil está siendo todo el trabajo que tengo que hacer para volver a acercarme al nivel de tenis al que me gustaría jugar", señala Haas en declaraciones recogidas por Tennis.com. El alemán ha disputado también el dobles junto a Vasek Pospisil, ganando a la dupla formada por Mannarino y Darcis pero perdiendo después contra Huey y Mirnyi. "Venir aquí y poder jugar dobles con un gran especialista como Vasek al nivel al que lo hemos hecho es muy positivo".
El que llegara a ser número 2 del mundo, lleva ya 21 años en activo con 15 títulos ATP en el zurrón y numerosos regresos cuando ya muchos le daban por perdido. Su última etapa triunfal fue entre 2012 y 2014, cuando consiguió resultados destacables y partidos para el recuerdo. Ahora, ya con 38 años, los motores que mueven a Haas no son ganar títulos o volver a la zona noble del ránking. "Quiero ver de lo que soy capaz una vez más y comprobar a qué nivel puedo llegar", dice el alemán antes de reconocer con ternura su razón más poderosa.

"Mi hija tiene seis años y dos meses ahora y así que ya entiende lo que hace su padre. Sería genial que me pudiera ver unas cuantas veces compitiendo al mejor nivel antes de que mi carrera finalice. Que esté en el palco y me vea jugar es mi principal objetivo", argumenta un Tommy desbordado de trabajo en los meses previos al torneo de Indian Wells, del que es director. "Hay un gran equipo de trabajo y todos me animaron a volver al circuito a pesar de mi responsabilidad".
El teutón ha encontrado en las nuevas tecnologías a su mejor aliado. "En estos tiempos, con el mail y el teléfono es fácil formar parte de todas las cosas que tenemos que hablar pero tengo ganas de estar allí e intentar elevar a un nivel superior el estatus del torneo como cada año", señala un Haas que no podrá competir en el evento del que es director.

El público de los lugares a los que va a competir se está volcando con él, reconociéndole su esfuerzo y animándole en su empeño, algo que Tommy agradece y valora. "Siempre es muy bonito ver gradas llenas y que los fans estén contigo". Así es Tommy Haas, un hombre al que le mueve el orgullo y amor de padre por lo que todavía tiene cuerda para rato.