Buenos Aires tampoco significó el punto de inflexión para David Ferrer. Derrotado en su debut ante Charly Berlocq, el valenciano volvió a marcharse de un torneo con mal sabor de boca y una bala menos en la recámara. Pese a ello, los medios locales pudieron disfrutar de su presencia, tanto en pista como delante de los micrófonos y así lo aprovecharon los compañeros de La Nación para entablar esta entrevista y hablar sobre varios temas de actualidad referentes al circuito.
Un tema muy recurrente estos últimos días fue la separación de Rafa Nadal con su tío Toni, noticia a la que Ferrer reaccionó igual que todos. “Bueno, hay toda una historia, pero me sorprendió un poco, sí, porque es a principios de año, porque Rafa después de la lesión ha vuelto a jugar en un gran nivel y porque Toni es una pieza fundamental en su juego y en su equipo, también está Charly Moya con él. Ya se verá, todavía pueden pasar muchas cosas. Se ayudan mucho entre ellos, por eso me sorprendió que Toni dijera eso”, reconoció el de Jávea, quien también alucinó con lo visto en la final de Australia.
“Federer se reinventó un poco, jugó más rápido de lo habitual con tres o cuatro golpes, y eso le vino bien, llegó muy bien sobre todo a la final y más descansado que Rafa. Sobre todo en el revés, antes igual daba un paso más atrás, ahora no sé cuántos winners hizo, algo que no era habitual en él y le salió bien”, recordó David.

Siempre un paso por detrás del Big4, a Ferrer le ha costado unos cuantos trofeos el haber coincidido en la misma época que ellos, es por eso que los conoce como nadie. Tanto que es capaz de definirlos con una palabr:. “De Rafa diría educación, de Roger diría elegancia, de Djokovic... fair-play. ¿Y de Murray? Talento. Y de Ferrer, garra. Es lo que intento dar”, valoró el alicantino, quien no pasa por su mejor momento tras un 2016 de escasos resultados.
“Es verdad que me casé, pero mi vida no cambió, cambiaron mis resultados tenísticos. Mi mujer es óptica, tiene su propio trabajo, su propia óptica, viaja muy poco. Viaja cuando puede, hizo la gira de Australia, pero al final cada uno tiene su profesión. Cuesta con el paso de los años, pero como sigues teniendo la motivación de ganar algún título y esa ambición, lo aceptas y lo afrontas”, confesó con firmeza, la misma que utiliza para hablar sobre otras temas más globales, como la incidencia que puede traer Donald Trump al universo de la raqueta.
“Bueno, ya no solo el tenis. Si afecta al tenis quiere decir que ha afectado mucho más allá en las vidas de muchas personas y eso es mucho más importante. La filosofía o la forma de hacer de Donald Trump no va conmigo, pero acaba de empezar y esperemos que sea un presidente que tenga esa solidaridad al mundo”, respondió el actual número 27 del mundo.

Por último, haciéndole un guiño al país local, Ferrer edificó al jugador perfecto basado en los mejores ingredientes argentinos que él conoció. “El saque de Calleri, el revés de Nalbandian, la derecha de Calleri, la mano de Coria... A Gaudio lo podría porque el talento que tenía era buenísimo. Fue una lástima que a Coria no lo tuvieran más años, porque era un verdadero mago de la raqueta. Y Gaudio fue muy bueno, un jugadorazo y lo ves ahora y ves que podría haber sido mejor. Como aficionado me gustaría que siguieran jugando para disfrutarlos”, concluyó.

