La pasión por el tenis rezuma por todos los poros de Lara Arruabarrena. Luchadora y aguerrida como pocas, la joven donostiarra se bate el cobre en un circuito WTA de máxima exigencia y en el que ha de trabajar mucho para consolidarse en el top-100 y poder aspirar a retos mayores. Su potencial parece ser más que suficiente para hacerse un hueco en la élite y tener continuidad a lo largo de la temporada, pudiendo competir contra las mejores, pero a Lara le está costando.
Su triunfo en el torneo WTA de Seúl supuso un giro inesperado de los acontecimientos, y le otorgó la confianza que tanto necesita para empezar el 2017 con garantías de poder seguir progresando y dar el salto definitivo de los torneos ITF a los WTA. En una profunda entrevista concedida a la WTA, la española repasa sus orígenes, evolución y futuro en el tenis, que no solo es su profesión, sino también su pasión.

"Con ocho años empecé a jugar. Me apunté a unas clases de verano con una amiga y me gustó mucho", apunta una tenista que pronto despuntó con un juego muy polivalente e intenso. "Mejoré mucho cuando me metieron en un grupo de competición con tres chicos. Eran mejores que yo y eso me obligó a superarme, hasta que jugué campeonatos nacionales y me llamó la Federación". Lara se fue a Barcelona, donde tuvo la oportunidad de pulir un tenis que encandila a propios y extraños.
"Mi objetivo es ser más agresiva; siempre se me reconoce como una típica española de juego aguerrido en tierra batida pero estoy mejorando y siendo más completa", alega una Arruabarrena que terminó el año en el puesto 66 del ránking y confirmó su mejoría con su triunfo en Seúl, segundo torneo WTA en sus vitrinas después del logrado en Bogotá en 2012. Cuando es preguntada por sus referentes tenísticos, Lara lo tiene claro. "Justine Henin y Roger Federer me han encantado siempre".

La jugadora donostiarra es una habitual en el circuito de dobles y parece que eso la está ayudando sobremanera a la hora de atacar la red y ser más ofensiva. Ganó en Gstaad junto a Xenia Knoll y en Bogotá con Tatjana Maria. "Lo que más me cuesta es trabajar la parte mental. En un circuito tan exigente hay que estar muy concentrada en todo momento", dice una tenista que destaca por su solidez y carácter competitivo, que hace que luche hasta el final cada partido.
Así lo hizo en el partido en el que se enfrentó a Angelique Kerber en Charleston, donde a punto estuvo de ganar a la número 1 del mundo aunque acabó cayendo por 6-2 5-7 7-6 (3). "Es un partido que me dio mucha rabia perder porque lo vi como una oportunidad perdida, pero luego con el tiempo he aprendido mucho de él y me ha servido para darme moral al ver que tengo nivel para competir contra las mejores si juego al máximo", dijo una mujer que decidió contratar a Alejo Mancisidor como entrenador de cara al próximo año.

"Conozco desde hace tiempo a Alejo y me gusta mucho su manera de trabajar. Espero que me ayude en concentración e intensidad", señaló una Arruabarrena aún asombrada de haber ganado en Seúl. "Sabía que estaba capacitada para ganar pero no esperaba hacerlo para nada en Seúl, en un torneo en pistá rápida y con jugadoras de mucho nivel", declara con humildad la donostiarra.
Arruabarrena logró el título en el Campeonato de España que se disputó en las instalaciones de la Rafael Nadal Academy by Movistar venciendo en la final con tremenda contundencia a Sara Sorribes. "Es genial acabar el año con un título. Me da mucha moral para comenzar el 2017 con garantías de éxito", dijo una mujer cuyos objetivos para la próxima temporada son "tener mucha salud para poder ir mejorando poco a poco".
--Campeona de España absoluto 2016--
— Lara Arruabarrena (@laraarrua) 18 de diciembre de 2016
Esperamos que sea el primer título de muchos-- #GiputxiTeam @AlejoMancisidor pic.twitter.com/4Dd9a3dKIa
La española tiene tenis, carácter y ambición como para mejorar sus prestaciones e intentar competir contra las mejores y entrar en el top-50. La ilusión que transmite de sus declaraciones y el nivel de confianza que atesora tras sus últimos resultados, son el mejor aval posible para comenzar el 2017 cosechando éxitos.

