El tenis femenino se ve amenazado con convertirse en un coto privado para unos pocos países. Tras finalizar el 2016, el top-100 del circuito WTA muestra una tendencia a la concentración de la mayoría de jugadoras en unas pocas naciones, caracterizadas por la disponibilidad de recursos y por considerar el deporte como el mejor vehículo para la pulir la marca de su país.
De los catorce países con mayor número de jugadoras, todos son europeos salvo Estados Unidos, China y Japón. Y lo que es más alarmante, la representación de estos catorce países supone la friolera de 73 de las 100 mejores jugadoras del mundo. En definitiva, un ránking muy segmentado y en el que dominan las potencias tradicionales, con un bagaje histórico de gran impulso al tenis femenino por lo que las jóvenes han tenido, tienen y tendrán espejos donde mirarse.
Estados Unidos. 16 jugadoras en el top-100
El tenis femenino del país de las barras y estrellas goza de muy buena salud. El inevitable declive de las hermanas Williams no será ningún dramatismo para una nación que ha sabido invertir en el tenis de base y cuyo programa universitario es una fuente inagotable de tenistas de gran nivel. Madison Keys y Sloane Stephens son las puntas de lanza de una generación con visos de ofrecer momentos de gloria, en la que sobresalen también nombres como Christina McHale, Lauren Davis, Louisa Chirico o Cici Bellis, jugadora más joven del top-100.

Además de las Williams, tan solo Vania King y Varvara Lepchenko sobrepasan los 26 años, en lo que supone una clara muestra de una hornada de tenistas aún con margen de mejora, y que deberían llevar a Estados Unidos a cosechar la Copa Federación y hacer que la bandera del país norteamericano ondee en los grandes torneos del circuito.
Alemania. 8 jugadoras en el top-100
El tenis germano está en la cúspide gracias a Angelique Kerber, pero el caso de la de Bremen no es aislado. Las niñas que vieron a Steffi Graff hacer historia, ahora se baten el cobre en la élite del tenis, intentando dar relevo a nombres tan ilustres como Andrea Petkovic o Sabine Lisicki, que aún se aferran al top-100. Carina Withoeft, Anna-Lenna Friedsam y Annicka Beck son ejemplso de esta hornada de jugadoras que quiere mantener al país teutón como una potencia mundial.

Rusia. 7 jugadoras en el top-100
Las jóvenes está tardando en eclosionar pero también se está viendo muy retardado el declive de las veteranas. Y es que el 2016 de Svetlana Kuznetsova y Elena Vesnina ha sido uno de los mejores años para ambas, que siguen liderando a un amplio grupo de tenistas en el que destaca la juventud y potencial de Daria Kasatkina, así como la tendencia ascendente de Anastasia Pavlyuchenkova.
República Checa. 6 jugadoras en el top-100
Quizá no es el país que más representantes tiene pero sí el que cuenta con tenistas más competitivas. Karolina Pliskova, Petra Kvitova y Barbora Strycova son el fiel reflejo de la calidad del tenis checo, que también cuenta con la prometedora Katerina Siniakova, así como una Lucie Safarova que si recupera su mejor nivel puede volver a meterse en los puestos de honor del ránking. Vigente campeona de la Fed Cup, no será fácil destronarla de la cima del tenis femenino.

Francia. 5 jugadoras en el top-100
Caroline García y Kristina Mladenovic acaparan todos los focos de atención. Su potencial, tanto juntas como por separado, es enorme y se erigen en referencias del tenis allá donde van. Sus desavenencias con la Federación han acabado empañando algo su temporada, pero pueden dar muchas alegrías en 2017. El resurgimiento de Alizé Cornet y la eclosión progresiva de Oceane Dodin, son motivos de orgullo para el país galo.
Japón. 5 jugadoras en el top-100
Las instituciones niponas están invirtiendo mucho en la promoción del tenis, y eso se nota tanto en el circuito masculino como en el femenino. En el caso de la WTA, ninguna de las cinco representantes en el top-100 ha cumplido los 26 años, y Naomi Osaka se erige en la gran esperanza para que el país de los samuráis tenga representatividad de lujo en los grandes torneos. Misaki Doi. Kurumi Nara, Nao Hibino y Risa Ozaki parecen tener aún margen de mejora.

China. 4 jugadoras en el top-100
Veteranas y noveles. Así se puede resumir la representación china en el top-100, con Saisai Zheng y Qiang Wang en buena línea, aunque se esperaba mucho más de la primera en este 2016. Las mejores noticias han llegado de la mano de la veterana Shuai Zhang, que elevó mucho su rendimiento y terminó el año como 23 del mundo. No parece haber en China,. una planificación estratégica a largo plazo para sacar jugadoras de nivel.
Rumanía. 4 jugadoras en el top-100
Simona Halep no está sola. El tenis en Rumanía está experimentando un gran impulso en los últimos tiempos, con proliferación de torneos de nivel en todas las categorías, desde la base a la élite, e inversiones por parte de ex jugadores como Ion Tiriac e Ilia Nastase. Irina-Camelia Begu tiene talento más que de sobra para legitimarse entre las 50 mejores del mundo, al igual que la veterana Mónica Niculescu. Otras outsiders como Sorana Cirstea, Patricia Maria Tig e incluso, Ana Bogdan, pueden seguir engrosando el número de rumanas en el top-100.

Países con tanto nombre e historia como Italia, España, Suiza, Croacia, Ucrania y Reino Unido, cuentan con tres representantes en el top-100 del circuito WTA y se afanan por seguir desarrollando su tenis de base al amparo de las actuaciones de sus tenistas de referencia. ¿Cuál crees que será el país que domine el circuito en los próximos años?

