Juan Martín Del Potro volvió a vestirse de héroe en el cuarto punto de la final de la Copa Davis 2016. Remontó una desventaja de dos sets a cero abajo ante Marin Cilic, echando brega, casta, experiencia y mucha fe para doblegar al inspiradísimo croata y su tremendo cañoneo en forma de saques directos. El de Tandil, que lloró tras el partido en la propia pista, volcó todas sus emociones en rueda de prensa donde valoró muchísimo lo conseguido así como plasmó lo difícil que lo veía tras perder la segunda manga.
“Veía que el partido estaba claro para Cilic porque yo no hacía daño con mi revés”, ha señalado Delpo. “En el tercero logré invertirme más y él considero que se cansó paulatinamente”, apunta el argentino, acrecentando su figura según ha ido avanzando el 2016. “Era ahora o nunca en el tercero”, ha subrayado Juan Martín. “Traté de distenderme. La gente me ayudó mucho, me sentí muy apoyado y empecé a relajarme”, se ha sincerado el argentino, que sacó todo el carácter y el tenis que lleva dentro a partir precisamente de ese tercer set, cuando estaba entre la espada y la pared, él y toda Argentina. “Jugué mucho mejor el tercer set, pude pegarle a la bola y mover más a Marin. Estaba listo para aprovechar mis chances y estuve positivo siempre”, ha dicho.

“Desde un punto de vista emocional, es de los partidos más importantes de mi vida. Lo voy a recordar siempre, inolvidable”, remarca Del Potro, que ya ha tenido un 2016 plagado de enormes gestas como las de los Juegos Olimpicos o las semis de la Davis ante Murray. “Estoy muy feliz de darle el punto al equipo”, ha sentenciado un Delpo que ha tenido su encuentro con el ‘Pelusa’, Diego Armando Maradona.
“Maradona tiene ya mi raqueta. Bajó a verme y se la di porque no juego más este año”, ha admitido Del Potro. Pocas veces unas vacaciones han sido tan merecidas como estas para el argentino. Vaya 2016 se ha marcado y cuántas alegrías le ha brindado al tenis argentino, hambriento de sus triunfos.

