No debe ser plato de buen gusto contar que, en tu mejor temporada como profesional, perdiste la final de Wimbledon, de los Juegos Olímpcos y del WTA Finals, disgustos que Angelique Kerber ha acumulado en un 2016 donde se ha destapado como la mejor tenista del planeta. Aunque hoy en Singapur, no pudo demostrarlo ante Dominika Cibulkova.
"Sólo quiero pensar en las vacaciones más que en 2017. He dado todo lo que tenía pero no ha sido suficiente, está claro que no jugué mi mejor tenis. Sabía que ella iba a ser agresiva y lo ha hecho de manera efectiva de principio a fin. Me he notado cansada pero es normal, no iba a estar fresca como a principio de temporada. Pero me quedo con mis grandes victorias, que han sido muchas, y que me ayudarán a afrontar el futuro con optimismo", indicó la campeona del Open de Australia y el US Open.

