Ascender hasta la primera plaza del Ranking no despistó a una Angelique Kerber que hoy voló sobre la Arthur Ashe para sellar su pase a la final del US Open asestándole un 6-4, 6-3 a una Caroline Wozniacki que poco pudo hacer ante el despliegue de la alemana, que está en estado de gracia.
Quizá por la adrenalina de haber sabido minutos antes que era número 1 del mundo, Kerber salió del vestuario motivadísima. Una velocidad de piernas increíble le hacía imprimir un ritmo altísimo a la pelota. Incluso siendo la danesa un muro desde el fondo, como suele ser ella, la alemana comenzó llevándose 8 de los primeros 9 puntos del partido. Caroline le ponía ganas y empeño, pero no podía hacer nada para frenar el huracán Kerber que le llegaba desde el otro lado de la pista.
Kerber acrecentaba los problemas que Wozniacki tenía para generar juego. La danesa se defendía muy bien desde el fondo pero la alemana se sentía muy cómoda con ese tipo de juego. Veíamos a una Angelique colosal en estos primeros compases del partido que en un abrir y cerrar de ojos se ponía 4-0 arriba y con prácticamente el set en el bolsillo.

Fue momento para Wozniacki de pensar que si no quería llevarse un rosco y una paliza monumental, era hora de tirar hacia delante y ser más agresiva. Así lo hizo, con buen resultado para ella ya que conseguía recuperar uno de los breaks y poner en apuros a una Kerber que veía cómo el primer set que ya tenía casi en la mano, se le estaba complicando. Tuvo que dar lo mejor de sí misma ante el muro danés que devolvía todo para empezar caminando con una manga de ventaja.
Aunque al inicio la distancia entre ambas tenistas era muy grande, los números que nos dejaba este primer set eran bastante parejos. A Wozniacki le estaba matando su estadística con el segundo saque y por ahí podía pasar la clave del partido ya que en líneas generales, las dos se mostraban muy parecidas desde el fondo, con la diferencia de que al saque, Woznacki se estaba mostrando peor que su rival.
En este segundo set esperábamos la misma igualdad vista en los últimos juegos del primer set pero de nuevo Kerber salió apretando con un ritmo de bola tremendo. Wozniacki seguía ofreciendo un gran nivel con puntos de tremenda calidad, pero su poca resolución en la red intentando ser agresiva le restaba opciones ante una Kerber que corría de lado a lado de la pista como el propio Correcaminos.

Otro break nada más empezar le dejaba ya a Kerber en una gran posición para caminar con ventaja hacia la victoria. Los siguientes juegos fueron una clase magistral de cómo jugar al tenis por parte de la alemana. En ciertos momentos, Caro bajaba los brazos y miraba a dónde había caído la pelota de Angelique, como preguntándose cómo era posible que la hubiera puesto allí. Tras una hora y 26 minutos, Kerber ya era finalista y demostró que ser número 1 para ella no es suficiente, quiere más.
Kerber se enfrentará a Pliskova en la final del US Open. La misma mujer que la derrotó en la final de Cincinnati hace un par de semanas y la misma mujer que le ha dado el número 1 esta noche al derrotar a Serena. La alemana será favorita pero por lo visto en Cincinnati y de lo que ha sido capaz la checa en este torneo, todo puede pasar el próximo sábado.

