Juan Carlos Ferrero se retiró hace unos años del tenis profesional pera cada día sigue ligado a su deporte preferido y su pasión. Tras dejar de competir como jugador, Ferrero argumenta que “echa mucho de menos” la competición, pero no todo lo que esta conlleva: viajes, traslados, aeropuertos, hoteles, etc.
El valenciano, en una entrevista con Las Provincias, admite que no se aburre tras su retirada debido a sus negocios. “Si no tienes nada más que hacer y estás de brazos cruzados en casa es muy difícil, porque se te crea un vacío gigante”, explica el dueño de una de las Academias de tenis más importante del planeta, Equelite Ferrero.
“Por suerte empezamos a montar esto cuando tenía quince años y se ha consolidado muy bien. Ahora tenemos más academias, una en China, posiblemente podremos abrir una en Sao Paulo, con lo cual me mantengo ocupado todo el año. Si eres Djokovic y ganas cien millones de euros puedes vivir toda la vida sin trabajar, pero en mi época se ganaba muchísimo menos. Por suerte me lo monté bastante bien, he invertido con cabeza y vivo de esto”, confiesa el ex número uno del mundo.

Ser el mejor tenista del planeta trae infinidad de ventajas, pero también conlleva una responsabilidad diferente. Ferrero está agradecido de no tener a la prensa encima y ser constantemente el foco de atención. “Eso es algo que no echo en falta, ese ajetreo tan bestia. Cuando eres número uno, cualquier cosa que hagas repercute, cualquier gesto, cualquier contestación, y a veces para mal”.
El Juan Carlos Ferrero empresario, entre otras cosas, organizó el ATP 500 de Valencia, torneo que ya desapareció. Pese al triste desenlace, ‘el mosquito’ no lo toma como un fracaso, sino como un “gran éxito” para el tenis nacional y valenciano. “Para mí no ha sido un fracaso, sino un éxito total. Haber tenido un torneo durante tantos años supuso un premio bestial, porque venía muchísima gente. Que un evento así desaparezca por circunstancias políticas fue una decepción enorme, me duele en el alma”.

Por último, Juan Carlos también habló de su mujer y cómo la conoció. “Ella es de Elche, la conocí en un bar en Alicante, donde ponía copas, y yo iba a tomar algo para poder verla… Fue la época en que más salí, porque la verdad es que cuando era más joven nunca pensé que me estuviera perdiendo nada”.
“Nos complementamos a la perfección, porque ella es extrovertida, habla con un árbol si hace falta, algo totalmente distinto a mi carácter, ya que soy mucho más retraído y cuesta llegar a mí”

