Apenas es mediodía y el escaso sol que asoma por el cielo comienza a calentar tenuemente la alfombra rojiza de la Suzanne Lenglen, segunda pista en importancia de Roland Garros. Allí, Rafael Nadal y Andy Murray entrenan a un ritmo frenético, entre gritos y aspavientos por cada error cometido, para deleite del público. Murray se encuentra acompañado de su amigo y desde ahora ‘coach’ a tiempo completo Jamie Delgado, con el que llegó a disputar partidos de Copa Davis en 2006, y que forma parte de su equipo desde febrero.
Tras esta vehemente sesión de entrenamiento, Andy Murray habla con el diario francés L’Équipe sobre la figura de su nuevo preparador, y sobre las diferentes circunstancias a las que deberá hacer frente durante los primeros días del ‘major’ parisino.
“Visto lo ocurrido en Roma y Madrid, las cosas van bien en este momento, no hay necesidad de precipitarse en nada”, afirmó Murray. Y es que tras separarse de Mauresmo, Andy logró alcanzar la final del Masters 1000 de Madrid y, tan solo una semana después, batir al número uno del mundo, Novak Djokovic, en la final del Masters 1000 de Roma. Unos resultados muy positivos que le permiten tomar con calma la decisión sobre quién será su nuevo entrenador de manera definitiva o si debe incorporar más personas a su equipo.

A este respecto el escocés quiso también dedicar algunas palabras al que será por ahora su mentor, Jamie Delgado. “Es muy calmado, distendido y, sobre todo, muy experimentado en el circuito. Es un buen entrenador. Intento siempre mejorar, así que si hay algo que me pueda ayudar, seguro que me interesaré en ello, en tener otra persona para ayudarnos y también para darle un descanso de vez en cuando. Viajar cada semana durante todo el año es duro, y como sabéis, esto no es más que el comienzo de nuestra relación.”
Murray quiso también hablar sobre las condiciones meteorológicas que se viven estos días en París, las cuales están dificultando ostensiblemente los entrenamientos y los partidos. “Los responsables del mantenimiento de las pistas no estaban muy contentos de vernos arruinar la tierra, hemos tenido que parar tras 1h y 15 porque ha llovido casi todo el entrenamiento” lanzó sonriendo el escocés, a propósito de su entrenamiento con David Goffin. Y es que el tiempo no dará tregua en la capital gala, pues se esperan lluvias para hoy durante toda la jornada.

Hace unas semanas, fuimos testigos de cómo Nadal y Murray entrenaban juntos en el Club de Tenis de Manacor, justo antes de comenzar el Masters 1000 de Madrid, algo que se ha repetido estos días en Bois de Boulogne. “¡Quizás Rafa Nadal y Novak Djokovic estén un poco más felices de entrenarse conmigo! Algunas veces no entreno con ellos durante un tiempo. Pienso que no aprendemos toneladas sobre su juego cuando entrenamos juntos, sobre todo antes de los grandes torneos o a principios de año, pero es un entrenamiento increíble”, tiró Murray.
Finalmente, Andy quiso valorar el hecho de enfrentarse a un jugador de la ‘qualy’ en la primera ronda del torneo. Un partido que ha definido como ‘trampa’. “Es duro porque las condiciones aquí son diferentes a las de la semana pasada en Roma, y los clasificados de la previa han jugado ya tres partidos. Tienen probablemente un mayor ‘feeling’ con las condiciones y se sienten mejor sobre la pista. Lo positivo es que, muy a menudo, muchos clasificados de la previa no han jugado en las grandes pistas, por lo que podemos beneficiarnos un poco de esto al principio, ellos están un poco nerviosos”, finalizó el escocés. Radek Stepanek ya le espera en primera ronda.

