A la vuelta de la esquina una nueva edición del Mutua Madrid Open. Será el octavo año en categoría femenina. Un torneo marcado por la considerable altura en la que se juega en comparación con el resto del circuito, y donde una jugadora acorde a esas características es la gran rival a batir, Petra Kvitova. Su tremenda envergadura (182 cm) y su juego de gran saque y excelsas palancas de revés y derecha la hacen muy peligrosa en el tercer Premier Mandatory del año. La más peligrosa incluso.
La zurda de Bilovec no se caracteriza por ser la terrícola más terrícola de todas precisamente. Fuera de Madrid no ha ganado un solo torneo sobre polvo de ladrillo y en Roland Garros, la doble campeona de Wimbledon tiene como hito unas semifinales, aprovechando aquel año un cuadro bastante benigno.
¿Por qué la espigada checa de brazos y piernas interminables tiene el palmarés de una experta en tierra en la Caja Mágica? Ella misma lo explica como recoge Ubitennis: "Una de las razones es que la altitud ayuda a los jugadores que juegan rápido y que son agresivos. La bola vuela tremendamente y creo que aquellos que simplemente la empujan sinceramente no tienen la facilidad para envolver la bola lo suficiente", cuenta Petra.
Por lo tanto, no es casualidad que la centroeuropea brille en Madrid más que en ningún otro torneo de tierra e incluso más que en ningún otro torneo de su categoría, es decir, Premier Mandatory. Acumula en la capital de España un total de 18 victorias, que le han supuesto 2 finales, unas semis, tres segundas rondas y una primera ronda tras venir de la previa. Tiene un 78% de victorias, un porcentaje realmente bueno. Por encima del que ha cosechado en Indian Wells, Miami y Pekín, los otros Premier Mandatory.

El año pasado no solo ganó el título sino que por el camino se deshizo ni más ni menos que de Serena Williams, una de las 3 únicas derrotas que sufrió la norteamericana en 2015, sin contar los numerosos W.O. que tuvo. "Sería algo enorme para por supuesto (ganar en Madrid de nuevo) ya que es un gran torneo y siempre me ha gustado hacerlo bien allí. Si pudiera conseguir defender el título en Madrid sería un extraordinario resultado para mí", reconoce Kvitova.
La checa aterrizará en la Caja Mágica con las recientes semis de Stuttgart bajo el brazo y con un nuevo entrenador, el también checo Frantisek Cermak. Tras un tiempo sin coach, donde Kvitova se tomó un período de respiro, ahora parece focalizada por completo en recuperar su máximo nivel junto al experto en dobles. "Él quiere construir a partir de lo que hay dentro de mí, es decir, jugar agresivo, servir bien, ir hacia delante y variar con algunas dejadas y cortados. En las últimas semanas hemos estado trabajando en mantenerme cerca de la línea de fondo y ser un poco más ágil", declara Petra.
Ni Serena Williams, ni Simona Halep ni Garbiñe Muguruza. La reina de Madrid ahora mismo se llama Petra Kvitova. Las que quieran su cetro tendrán que peleárselo realmente muy duro.

