Roger Federer ha hecho su regreso a las pistas tras el parón de más de dos meses por la operación de menisco con un convincente triunfo ante Guillermo García-López por 6-3 y 6-4 en 1 hora y 15 minutos de juego. Grandes prestaciones al saque y con un juego muy ofensivo. Le costó cerrar un choque que tenía muy controlado, la única pega a un gran arranque en el Masters 1000 de Montecarlo.
Ni un alfiler cabía en la central del Montecarlo Country Club para la 'rentree' de Roger Federer en el circuito ATP tras dos meses en el dique seco. Un partido de segunda ronda peligroso, ante un jugador experto y que no le teme a los grandes enfrentamientos. 'Willy' López salió bien plantado en ls pista, despachando con la derecha, forzando a Federer a desplazarse más de la cuenta. El suizo entró al go dubitativo, con ciertas prisas por cerrar los puntos que en alguna ocasión le costaban certeros 'passings' del albaceteño.
Tras un primer saque algo trabado de Federer, los siguientes fueron más plácidos. El suizo cogió ritmo con el saque y con la derecha, haciéndose fuerte en los numerosos duelos de cruzados y ángulos. García-López aguantaba bien en el fondo y con su saque. Hasta el sexto juego. Ahí cometió dos dobles faltas y se tragó algún que otró revés de genio de Federer que le costaron la rotura. El siguiente juego fue clave. Federer se atascó con su propio servicio y tuvo que salvar un 15-40 con buenos saques y un revés que no parecía caer nunca y que acabó posándose en la misma cruceta del fondo de pista. En su siguiente saque no dudaría tanto y con varios saques directos, jugando por la vía rápida, cerraba el primer set por 6-3. Muy de menos a más el suizo, adquiriendo temperatura y sensaciones.
Esas vibraciones del helvético no harían sino incrementarse en el segundo set. Siendo muy agresivo con su juego tanto al saque como al resto. Sin dudarlo se iba rápidamente a la red, agobiando y casio ahogando el sosegado tenis de García-López que se iba progresivamente atascando, especialmente con el revés. En el cuarto juego Federer profería bien alto un 'C'mon!' que significaba el 2-1 y saque a su favor. Un auténtico monólogo desde ahí. Jugando a placer, moviéndose con soltura por la arcilla monegasca, pegando palos contundentes, evidenciando una sintonía con su raqueta tremenda.

Tampoco estaba ante el mejor 'Willy', pero es que el tenis del suizo era primoroso y además le viene muy bien cómo juega el español con golpes planitos y no muy agresivos. Un rosario de golpes ganadores, saques sin devolución y jugadas cerradas en la red ponían al de Basilea a punto de ganar con 5-1. ¿Qué paso ahí? El de La Roda con nada que perder soltó amarras y peleó el partido de tú a tú, pegándole más a la derecha. Federer, en un momento donde el ritmo de competición te ayuda, se vio perjudicado por la inactividad. Le tembló el pulso y empezó a cometer más fallos de la cuenta. García-López recuperaba uno de los 'breaks' que tenía de desventaja y se ponía 4-5 abajo.
Como se ponía el partido. Con 15-15 Guillermo le mete un pasante de revés excelente a Federer desde su casa que sembraba una incertidumbre muy grande en la central. Se venía la remontada. Pero no pasaría de ahí. El suizo sacó a relucir el juego vertiginoso del que suele hacer gala y con buenos primeros y juego en la red volteaba la situación y cerraba definitivamente el encuentro por 6-4. Un estreno muy positivo para él y con un nivel de juego por momentos sobresaliente.

