La suiza Timea Bacsinszky pegó el gran petardazo en 2015 al plantarse en las semifinales de Roland Garros. Una carrera muy prometedora como júnior por fin daba sus frutos. Tras varios altibajos ese mismo año, a principios de 2016 su situación no era la más favorable debido a problemas físicos que la venían lastrando. Pero de nuevo vino el salto de calidad con la gira americana de cemento. Octavos en Indian Wells y semifinales en Miami, ofreciendo un alto nivel de tenis y meritorios triunfos ante jugadoras de la talla de Bouchard, Ivanovic, Radwanska y Halep. En tennis.com ha hablado sobre su mejora mental y física, cómo le afecta la nueva presión a la que se ve sometida y la situación del circuito femenino.
La tenista de Lausana, que se encaramó al número 10 mundial el pasado año merced a resultados como las semis de Roland Garros o la final de Pekín, tira balones fuera respecto a la presión a la que ve sometida desde los medios y a la que podría someterse ella misma. “Si piensas todo el tiempo en los puntos que tienes que defender, acabas poniéndote presión sobre ti misma. En cambio, yo todo el tiempo he intentado mirar a largo plazo. No me importa si no defiendo los puntos. No pude defender los puntos que tenía al comienzo del año y no ha pasado nada”, comenta la helvética.
Y explica lo de ‘a largo plazo’. “Para mí significa darlo todo en cada partido, en cada entrenamiento. Intento mejorar cada parte de mi juego, también desde un punto de vista mental. Así que, al final los puntos van y vienen. Pero si juegas a buen nivel, los acabas consiguiendo de cualquier manera”, asegura.
La suiza también ha expresado su opinión sobre el convulso arranque de 2016 en el circuito femenino, donde se han producido muchas bajas en los torneos y grandes sorpresas como el título en Australia de Angelique Kerber. “No creo que haya una única razón que explicase todo esto. Cada una tenía sus propios problemas. Yo estuve el primer mes cogiendo la forma físicamente, mientras que jugadoras como Kerber estaban en lo más alto”, cuenta Timea. “Tampoco mucha gente conoce tu juego cuando llevas jugando bien un año”, dice al respecto de su complicado arranque de temporada en el que se llevó algunas derrotas severas.

“Ven más vídeos tuyos, sabes que están hablando sobre ti, averiguan cómo poder vencerte. Tú ya eres una jugadora top. Caminas hacia la pista sabiendo que la otra va a estar lista para derrotarte”, asegura Bacsinsky. “En mi caso, yo sé que las jugadoras en 2014 no me tomaban en serio. Desde luego no tanto como ahora. En ese año, antes de comenzar mi segunda carrera tras la primera que tuve, yo no era la tenista más en forma del circuito. Tuve muchos problemas internos, cualquier cosa podía ocurrir en un partido. Todo eso obviamente ahora ya no pasa. He sido muy constante en el aspecto físico”, asegura la suiza.
Para Bacsinszky, el potencial de la WTA es muy grande y cualquier jugadora se la debe tener en cuenta. “No hay una gran diferencia entre la número 100 y la número 20. Solo la gente que lo ve desde fuera piensa que esa diferencia es grande”, sostiene Timea. E incide sobre los motivos que hacen mejores a las que están arriba del todo. “La cuestión es cuánto tiempo vas a mantener el nivel. Si lo vas a mantener durante un set, dos sets o un partido. Si lo harás durante dos partidos o todo el torneo, un mes o seis meses. Ahí está la diferencia. Porque incluso la número 500 del mundo puede desarrollar un gran tenis”, explica la tenista entrenada por el ex coach de Wawrinka, Dmitry Zavialoff.
“Todas las jugadoras pueden tener un día maravilloso y jugar súper bien contra ti. Tú debes encontrar la manera de vencer eso. Es un verdadero juego mental”. La suiza admite no saber aún cómo mantener y alargar todo lo posible su gran momento de forma aunque cree en que el trabajo duro, el compromiso y estar preparada a cada momento para saltar a la pista son elementos clave.

