Como un vendaval. Así pasó Garbiñe Muguruza esta noche por la central de Miami al derrotar a Nicole Gibbs en tan sólo 57 minutos de juego, asestándole a su rival un contundente 6-1 y 6-0.
Muguruza salió mordiendo nada más comenzar y ahogó a la estadounidense desde el primer punto. Con su típico juego de ataque y golpes profundos, Garbiñe dominó por completo a Nicole, que no sabía qué hacer para defenderse antes los ataques de la caraqueña. Mucho menos exigida por el estilo de juego de Gibbs, Muguruza pudo desplegar todo su abanico de golpes ganadores desde el fondo, pudiendo tener mucho más margen para golpear y cometer menos errores que en la ronda anterior ante Cibulkova. Nicole acabó el set prácticamente desesperada, intentando golpes extraños sin demasiado sentido ante el arrojo de la española que cerró el primer set en un abrir y cerrar de ojos.
Garbiñe estaba decidida a acabar esto por la vía rápida para irse a descansar pronto y continuó por el mismo camino en este segundo set. Sumyk aplaudía desde su asiento, asintiendo con la cabeza ante el acierto de su pupila cuyos golpes encontraban las esquinas con mucha facilidad, jugando siempre desde dentro de la pista y empujando hacia atrás a una Nicole que cada minuto que pasaba le hacía agachar más la cabeza, contrariada ante el juego de hoy una sí muy eficaz Muguruza.
Tan sólo un pequeño despiste de Garbiñe le hizo a Gibbs disponer de bola de break en el penúltimo juego del encuentro. Un espejismo propio del calor y la humedad de Miami esta noche y que Muguruza salvó sin problemas. Con una doble falta, Gibbs entregaba de nuevo su saque y por consiguiente, el partido. "Me he encontrado muy bien durante todo el partido. He intentado ser agresiva en todo momento", comentó Muguruza al término del partido.
En octavos de final, Garbiñe se encontrará con Victoria Azarenka en uno de los partidos más atractivos a priori en el cuadro femenino a estas alturas de torneo. Será interesante ver cómo es capaz de encarar este encuentro la hispanovenezolana ante una jugadora en un gran estado de forma y que fue pupila de Sumyk durante muchos años.

