Ferrer se zampa a la 'NextGen'
David Ferrer se estrena en Miami con una trabajada victoria en el primer set ante Taylor Fritz que se vino abajo en el segundo. A tercera ronda por 7-6(7) y 6-1.
David Ferrer supo sufrir en su estreno en el Masters 1000 de Miami ante una de las grandes promesas del tenis estadonidense, Taylor Fritz, de 18 años, al que dobla casi la edad. El valenciano llegó a salvar bola de set en contra en el primer set para acabar imponiéndose por 7-6(7) y 6- en
Uno de los grandes exponentes de la NextGen que acuñó la ATP contra de uno de los perros viejos del circuito, que a sus 34 años sigue hecho en chaval. Un duelo en el que el veterano golpeo primero. Primer juego y primera rotura para Ferrer que quería amedrentar desde el inicio la moral de un Fritz que podía venirle grande el choque en la central y ante el mejor rival con el que se ha medido aparte de Nishikori en Memphis.
Ese break inicial de Ferru sorprendentemente se mantendría durante largo tiempo, casi hasta la consecución del primer set. Sacando con efectividad, con viveza de piernas y ante un americano algo aturdido aún por el escenario. Fritz se centró al saque y lo mantuvo, algunos a duras penas. La manga parecía tenerla atada a David cuando en el juego decisivo, el que valía para cerrar, Fritz metió una marcha más y soltó espléndidos ganadores que desarbolaron la resistencia del español desde el fondo. El americano peleó con bravura y acierto y se llevó el saque de David en su quinto intento.

El desenlace del set iba a ser la muerte súbita aunque para ello David tuvo que salvar una bola de set en su siguiente saque. Fritz estaba envalentonado y muy fino con sus tiros ganadores, aparte de mantenerse muy sólido desde la línea de fondo. Salvada la situación con firmeza, Ferrer y Fritz jugaron un desempate con alternancias, duro, en el que la falta de paciencia y de acierto decidirían el ganador del primer envite del partido. Ninguno de los dos cogió hueco a pesar de algunos minibreaks. Finalmente David templó más sus nervios y tiró de experiencia y saber estar para abrochar el primer set tras 1 hora y casi 20 minutos de batalla.
Un set demasiado largo y peleado para Taylor Fritz. El estadounidense pinchó en el segundo irremediablemente. Ferrer espoleado. Rocoso y esperando a que fueran cayendo los errores del joven tenista americano. Uno tras otro fueron cayendo los juegos y las roturas del lado del valenciano, demasiado consistente y duro mentalmente para las aspiraciones de Fritz.

La segunda manga careció apenas de historia. La primera se antojaba decisiva para las opciones del jugador local, que estuvo cerca de dar la sorpresa pero no pudo dar un paso más. Ferrer, sin grandes alardes pero sin concesiones tontas, mantuvo la línea de juego, moviendo y haciendo el péndulo hasta cansar a Fritz. El joven tenista fue capaz de salvar el rosco en el segundo pero poco más. Los brazos ya estaban bajados y Ferru no estaba dispuesto a meterle de nuevo en el partido como en el primer parcial. Sellaba finalmente por 6-1 y firmaba el pase a tercera ronda, salvando un compromiso trampa y peliagudo para abrir boca en un torneo que se le da a las mil maravillas. El francés Lucas Pouille, el siguiente plato del hambriento David.