Stan Wawrinka se llevó el duelo del morbo ante Nick Kyrgios en la primera semifinal del ATP 500 de Dubái. El encuentro resultó totalmente decepcionante ya que el australiano tuvo desde el comienzo problemas en la espalda y no quiso luchar prácticamente nada los intercambios. Finalmente, con 4-6 y 0-3 se retiraba tras 45 minutos de juego.
Muy tenso empezó el encuentro. Desde el inicio Kyrgios se dedicó a tirar las bolas fuera, sin paciencia, sin querer disputar los puntos. Ya en su primer saque enfrentó dos bolas de rotura que salvó con sendos saques directos. Su principal arma como tabla de salvación. Pero no duraría mucho. Wawrinka salió decidido a tomarse venganza por lo de Canadá y muy serio desde el fondo, con palos de derecha y de revés abría brecha en el marcador llegando hasta el 4-1 y saque.
El australiano estaba teniendo uno de esos días en los que lo que menos le apetece es disputar unas semifinales de un ATP 500. Totalmente ido. Pedradas sin sentido a cualquier sitio. Cada vez que fallaba se llevaba las manos a la espalda. Pero el suizo se lio con el juego de Kyrgios y empezó a regalar el también todas las bolas. Increíblemente el de Canberra recuperaba los dos breaks para ponerse 4-4. Entre medias fue atendido por problemas evidentes en la espalda.

Las dudas y la impaciencia volvieron a la raqueta australiana y Wawrinka cogía las riendas del set para ponerse 5-4 y saque. No perdonó en esta ocasión y cerraba por 6-4. ¿Habría reacción de Kyrgios? Para nada, nada más lejos de la realidad.
El suizo de Lausana empezaba rompiendo el saque de Nick en el segundo set, tras unos buenos puntos por parte de ambos que prometían una bonita ahora sí pugna cara a cara entre dos miuras del tenis actual. Pero el australiano no parecía estar físicamente dispuesto, aunque tampoco mentalmente y cedía con demasiada facilidad.
Una nueva rotura para poner el 3-0 para el suizo era la puntilla a la primera semifinal y al duelo del morbo que se quedó en nada. Kyrgios se retiraba dejando camino libre a Wawrinka para llegar a su segunda final del año tras la de Chennai.

