Rafael Nadal es la máxima estrella del ATP 250 de Buenos Aires que se disputa esta semana en las pistas del mítico Buenos Aires Lawn Tennis Club. Es el tenista más perseguido por la prensa, fotógrafos y aficionados. Arrastra una marea de personas en su rebufo a cada paso que da.
El español llegó por la mañana temprano al aeropuerto de Ezeiza y se fue directo a entrenar. Tras una sesión con David Ferrer, pasó por la sala de prensa para hablar por primera vez en este año con los periodistas argentinos.
"Este año el torneo de Buenos Aires no estaba en mis planes, pero desde el primer minuto que perdí en Australia en mi cabeza estaba volver aquí, no veía una solución mejor. Me siento cómodo en esta ciudad, tengo amigos y una gran conexión con el público. Sumado a que es un torneo en pista de tierra, la decisión fue menos complicada”, explicó el balear.

El primer Grand Slam del año fue una decepción en su currículum. Perdió en primera ronda ante Fernando Verdasco y eso le dolió. “La derrota de Australia no me gustó, pero no lo puedo solucionar. Desde Beijing hasta Doha tuve resultados muy bueno en pistas complicadas para mí, y en Australia tuve un día que no fue el adecuado. Ahora no puedo más que mirar hacia adelante y seguir trabajando”, señaló el campeón defensor, tal y como recoge la web del Argentina Open.
A pesar del traspié australiano, la ilusión sigue intacta. “Pelear el máximo número de torneos y terminar la temporada lo más alto posible” son sus objetivos para la presente temporada. “Cada año es diferente, pero mi ilusión es máxima por lo que voy a hacer en Buenos Aires, en Río, en Indian Wells, en Miami. Mi motivación es el día a día. Estoy preparado para hacer una buena temporada”.

Nadal lo tiene claro respecto a la presente temporada. “Estoy convencido de que voy a hacer un buen año. Lo estoy. No puedo más que mirar hacia adelante”. Buenos Aires, al igual que en 2015, puede ejercer como pistoletazo de salida para atraer las buenas sensaciones tenísticas.

