El otro día, durante la semifinal entre Novak Djokovic y Roger Federer en Melbourne, de nuevo el público se mostró muy a favor del suizo y coreó con fuerza cada vez que Roger conseguía algún punto o cuando le vieron ganar el tercer set. No fue tan descarado -y maleducado- como en la final del US Open, pero una vez más la grada estuvo contra su rival. Al término del encuentro, Jim Courier le comentaba que en una hipotética final con Murray, de nuevo el público estaría en su contra y cómo le haría sentir eso. Él no tuvo ninguna mala palabra hacia nadie y comentó que prefiere no centrar sus pensamientos en eso sino en su tenis.
Semana a semana, mes a mes y año a año vemos a un Djokovic teniendo gestos con prácticamente todo el mundo mostrando su lado más generoso y simpático. Siendo sinceros, casi nadie del circuito dedica tanto tiempo como él a pararse con los niños y hacerse fotos con ellos, meterles dentro de pista a veces y que tengan la oportunidad de pelotear con él por una vez, hablar y preguntarles cosas, coger el móvil y hacerse él la foto. Y todo eso, siempre con una sonrisa en su cara.
This guy is a role model. Well done Novak Djokovic. A minute of your life will make a memory of a lifetime with these kids.
Posted by Alexander Gustafsson on martes, 26 de enero de 2016
¿Saben? A veces nos olvidamos del valor que puede tener un simple gesto. Algo tan simple como un saludo, un abrazo, un choque de manos, un beso... lo que para nosotros sólo supone un par de segundos, puede suponer un recuerdo que perdure por toda la vida de la otra persona. Novak no tiene problemas en tomar su tiempo para provocar la sonrisa de alguien con un gesto suyo, sobre todo, si es un niño.
Él sufrió de pequeño una de las peores cosas que puede sufrir un niño: la guerra. Es por eso que colabora con diversas asociaciones para hacer de este, un mundo mejor. El público que se mueven alrededor del tenis le siguen viendo como esa figura enemiga que ha venido para destronar a sus Reyes existentes (Roger y Rafa) pero como digo, a veces nos olvidamos de lo que hay más allá de lo que ven nuestros ojos. Leía hace tiempo una carta de un recogepelotas de Roland Garros en la que afirmaba que Nole siempre tenía una sonrisa para todos ellos y que creía que era el más simpático de todo el circuito ya que era prácticamente el único que siempre tenía palabras de agradecimiento con todos y que incluso después de haber perdido la final ante Wawrinka, tuvo el gesto de chocar la mano con todos los recogepelotas y de darles las gracias.
Realmente, yo no sé qué más necesita hacer Djokovic para ganarse el apoyo y cariño de la grada. Quizá llegue a retirarse y no sea hasta entonces cuando la gente se dé cuenta verdaderamente de la clase y generosidad que tiene el serbio. Mañana domingo probablemente la grada vuelva a estar con su rival, Andy Murray, pero ojalá poco a poco la gente le devuelva ese cariño que él siempre tiene con cada ciudad que visita y empiezan a tratarle como se merece, como un campeón con un corazón enorme.

