El tercer turno de la Rod Laver Arena acogerá mañana el Roger Federer - Grigor Dimitrov en la lucha por un puesto en la cuarta ronda del Open de Australia. Batalla de estilos entre la leyenda y el alumno. Entre aquél que ya lo consiguió todo y otro que un día sueña con hacerlo aunque ve que cada vez las cosas se le ponen más complicadas.
Será el quinto encuentro entre ambos. En los cuatro enfrentamientos anteriores, Roger se llevó la victoria siendo justamente el último, acontecido hace dos semanas, donde Dimitrov lo tuvo más cerca de derrotar al maestro suizo pero Federer se apuntó el tercer y último set por 6-4. El de Basilea se encontraba medio enfermo aquél día por lo que tampoco podemos tomar aquel partido como un termómetro real al 100% para predecir lo que puede ocurrir mañana.

Porque Roger pasó aquella pequeña gripe que le contagiaron sus hijos y en los primeros días en Melbourne hemos visto una gran versión de su juego, con especial énfasis en su servicio, que ha rayado prácticamente a la perfección. Muy importante también su juego defensivo el cual pudimos ver en la última ronda de manera exitosa y es que tal y como el propio Roger ha declarado, ha trabajado bastante también su parte defensiva en estos últimos meses.
Dimitrov es un hombre nuevo. Dejando atrás la pesadilla de 2015 que tuvo, junto a Franco Davin, ex de Del Potro, parece haber encontrado un poco más la estabilidad mental y de juego que necesitaba y se puede apreciar un cambio a mejor respecto a la versión que le vimos la temporada pasada. Golpes con más consistencia, mejor colocación en pista y mentalmente con mucha más confianza. Eso, unido a que Franco le pide que se eche más hacia delante con su juego y el talento que ya posee, le hace ser muy peligroso y capaz de cualquier cosa. Incluso derrotar a Federer.

El debe que tiene el búlgaro en estos últimos años ha sido la regularidad y saber jugar los puntos importantes. Grigor ha sido capaz de desplegar un gran juego en ciertos momentos de su partido cuando ha jugado contra algún top 5 pero se desinflaba antes de llegar al final. El año anterior, justo en este mismo torneo, le ocurrió algo parecido ante Andy Murray. Llegó a tener el partido controlado en ciertos momentos pero se vino abajo en la cuarta manga cuando lo tenía todo de cara para llevar el encuentro al quinto.
Será un partido precioso, no nos cabe la menor duda. La mejoría del aspirante Dimitrov contra la ilusión y la motivación de un campeón como Federer. Revés a una mano contra revés a una mano. Wilson contra Wilson. Rolex contra Rolex. Nike contra Nike. Con ganas de que empiece ya. ¿Es ya mañana a la hora del partido o cuánto queda?
¿Vosotros cómo veis el encuentro?

