El Open de Australia atesora una imagen de marca de salud inmejorable. Todos quieren acudir y disfrutar de un Grand Slam al que nadie queria asistir en el siglo pasado. Para ello, sus dueños no paran de potenciar sus posibilidades y de hacer de la experiencia algo único dentro del circuito.
Un spa de lujo, siete nuevos restaurantes de alta cocina y mejoras en las instalaciones corporativas que incluyen servicio de mayordomo. Todo es parte de un día en el Abierto de Australia de este año en Melbourne, y una gran razón por la que Tennis Australia se ha convertido en una de las Federaciones más ricas de Australia.

Tal y como recoge 'Financial Review', a pesar de que las entradas se han encarecido un 6%, las posibilidades para el aficionado dentro del recinto siguen multiplicándose. Y es que en Melbourne, año tras año se baten récords de asistencia y ganancias.
Para el Presidente Ejecutivo de la Federación, Craig Tiley, explica cómo ha crecido el torneo en los últimos años como una opción de entretenimiento global y no sólo tenístico. "La Super Bowl no es hasta dentro de dos semanas, así que nos beneficiamos de un momento tranquilo del calendario, pudiendo decir que abrimos el año como el gran evento deportivo global, sin olvidar que el tenis es la parte esencial".

Actualmente, gracias a venta de entradas y acuerdos de patrocinio con KIA o ANZ Bank, el Open de Australia ha acumulado ganancias cercanas a los 300 millones de dólares. "Si no llegamos a esa cifra este año, será el siguiente". El torneo superará con creces los 254,6 millones de 2014 y 15 y los 206,1 millones del año 2013. La Federación de Tenis ya sólo es superada en ganancias por las Federaciones de Cricket, Rugby y Fútbol Australiano.

