Roger Federer ya ha comenzado su participación en el Abierto de Australia 2016. Aunque a tenor de lo visto en el turno de noche del primer día de competición en la Rod Laver Arena, podríamos decir que aún se está entrenando para el torneo. El suizo derrotó con un facilidad pasmosa al desconocido georgiano Nikoloz Basilashvili por 6-2, 6-1 y 6-2 en apenas 1 hora y 12 minutos. En la teoría un partido de primera ronda de Grand Slam. En la práctica, un entrenamiento ante 15.000 personas que llenaban la central de Melbourne.
Como siempre que arranca el genio de Basilea un ‘grande’ la expectación es máxima por ver cómo viene preparado y si puede haber una mínima opción a que caiga el sorpresón del torneo. La expectación en este caso ha sido mínima, ya que Federer no ha tenido el más mínimo problema en vencer la escasa resistencia de un Basilashvili muy nervioso y errático durante toda la contienda. Si bien convirtió la única bola de rotura de la que dispuso, en la primera manga, apenas pudo inquietar al suizo.
Basilashvili no mostró un buen servicio, bastante fallón incluso con el segundo, concediendo demasiada ventaja a Federer para que le atacase en la red. En el fondo el suizo se movía como pez en el agua ganando el punto cuando quería. Los golpes del georgiano eran la mayor parte de las veces estériles desembocando bien en errores no forzados, bien en errores forzados por el empuje del ex número 1 del mundo.

El bagaje de Basilashvili en Grand Slams no era como para temer por la supervivencia de Federer en el torneo. De hecho era la primera ocasión que se veía a Nikoloz en una central de este tipo de torneos. Y pagó la novatada.
No se vio a un Federer brillante pero tampoco el georgiano le apretó lo suficiente como para que tuviera que desgastarse lo más mínimo. Uno o como mucho dos buenos tiros del helvético eran suficientes para doblegar la oposición del caucásico. Una primera ronda excesivamente plácida y con la que si bien Federer entra sin mucho cansancio acumulado, no le servirá demasiado para coger ritmo de competición en el torneo.
A partir de aquí se complicará y mucho el camino del suizo. En segunda ronda espera el peligrosísimo e imprevisible ucraniano Alexander Dolgopolov que venció a Berankis en cuatro mangas. Pronto se acaban los entrenamientos para Roger.

