El británico Andy Murray debutó con una cómoda victoria en la Hopman Cup ante el francés Kenny De Schepper, por un doble 6-2. El número 2 del mundo mostró un notable nivel durante todo el encuentro y valoró positivamente su estreno en 2016. En la rueda de prensa posterior, Murray fue nuevamente preguntado por la posible coincidencia del nacimiento de su hijo y la disputa del Australian Open, para la que Andy tiene toma su decisión... incluso si llegara a la final en Melbourne.
Sobre su debut, el de Dunblane estuvo muy a gusto: "Jugué realmente bien, todo funcionó muy bien. Pude finalizar puntos con continuidad, siempre cerca de la red, y estuve acertado con el primer golpe ante su rápido servicio". El nivel mostrado en 2015 ha colmado de confianza la raqueta de Andy, sin duda alguna uno de los favoritos para el primer Grand Slam de la temproada, un Australian Open que le ha visto jugar cuatro finales sin premio y cuya posible quinta final, de coincidir con el parto de su mujer Kim Sears, no disputaría.
"Sería decepcionante no poder jugar la final si llego lograr a ella, pero estaría mucho más decepcionado de ganar el Abierto de Australia y perderme el nacimiento de mi hijo''. Murray vuelve a dejar claro cuál es la prioridad. Por tiempos parece más complicado que sencillo tal coincidencia de fechas pero Murray no ha querido pasar ambas oportunidades para dejar claro que incluso luchando por un Grand Slam, estar junto a su mujer y su hijo es la máxima prioridad.
Hace escasas fechas, el Herald escocés adelantaba que el número 1 británico abandonaría Melbourne si su mujer se pone de parto, circunstancia confirmada en el día de hoy, incluso llegando a la final del torneo.

