El SABR de Roger Federer fue uno de los temas más comentados en los últimos meses desde su nacimiento en el pasado verano. El ataque ultraofensivo del suizo con segundo saque del rival, restando casi montado sobre la línea de servicio hizo las delicias de muchos aficionados aunque en la última parte de la temporada lo vimos mucho menos que en los Masters 1000 de dura en agosto y el US Open.
Roger ha confesado que trabajará en este golpe durante su pretemporada, presumiblemente junto a su ya nuevo entrenador, el croata Ivan Ljubicic. "Me encantaría seguir intentándolo", admitió Federer hace unos días en palabras recogidas por Tennis.com. "Ahora tengo tiempo para entrenar así que estoy seguro que echaré un tiempo practicándolo para ver si es algo que debería mantener", añadía.
Este golpe generó un poco de controversia ya que se rumoreaba que no sentaba del todo bien a varios miembros del circuito. Boris Becker dio su opinión el pasado verano diciendo que era "casi una falta de respeto" y que en su época, su generación "habría intentando golpearle en el primer partido que lo hubiera intentado, sin discusión". Roger aseguró que no había recibido mucho feedback sobre este golpe por parte de los jugadores. "Para ser honesto, no he escuchado hablar mucho de este golpe a ningún tenista. Todo lo que oigo viene por parte de la prensa. Leo y escucho sobre él. Para mí, si tiene sentido usarlo en una final, lo haré. Lo usé contra Djokovic en una situación difícil con 4-1 en un tiebreak y tuvo un gran resultado", expresó el de Basilea.
"Estoy feliz de que funcionó de alguna manera. Fue divertido y estaba por toda la prensa. Pienso que fue muy excitante para mí personalmente", concluyó Roger.

