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Cinco imágenes que resumen un año: Andy Murray

Nacho Mühlenberg - 18 dic 2015 | 10:02

Primeros títulos en tierra batida, conquista de la Copa Davis, un casamiento por todo lo alto… Un 2015 que llevó a Murray al primer plano mundial gracias a su tenis.

Andy Murray fue uno de los grandes protagonistas del circuito masculino de tenis en el 2015. El oriundo de Dunblane cuajó una de las mejores temporadas de su carrera profesional en la pasada temporada. Logró terminar el 2º del mundo, conquistó la Copa Davis dándole la Ensaladera a Gran Bretaña 79 años después, ganó sus primeros títulos en tierra batida y logró darle guerra a Novak Djokovic. En Punto de Break traemos las cinco imágenes que resumen su año.

BODA POR TODO LO ALTO

Dunblane, la tierra natal del tenista, fue el escenario elegido por Andy Murray y Kim Sears para darse el “sí” definitivo el pasado mes de abril. El casamiento fue el típico enlace tradicional escocés en donde el propio Murray llevó la faldita de cuadros escocesa, sonaron las gaitas y los invitados jugaron también con las liturgias propias del lugar. Se casaron en la catedral de Dunblane ante unas 300 personas porque querían algo “íntimo”, como siempre había expresado el tenista. Realizaron una gran fiesta que selló el amor de esta pareja que se conocen desde el 2005 y que llevan más de 10 años juntos.

Murray reveló una de las claves del matrimonio y del amor que mantienen viva la pareja. “Me he dado cuenta de que pasar un poco de tiempo separados en realidad no es una mala cosa” declaró el escocés al diario The Sun. “Si pasas dos o tres semanas separados y luego os veis, lo aprecias más. Si estás seis meses juntos al final empiezas a discutir sobre cosas sin importancia”. Pues eso.

MADRID, CAPITAL DE ANDY

La capital de España fue testigo del mejor tenis sobre tierra batida que practicó Andy Murray en su vida. El escocés se atrevió a darle una severa paliza tenística al mismísimo Rafael Nadal en la final, al que derrotó 6-3, 6-2 mostrando una superioridad tremenda y nunca antes vista ante el español. Andy vivió su mejor temporada sobre tierra batida de su carrera ya que esta primavera de 2015 fue capaz de ganar sus primeros títulos sobre arcilla: Munich y Madrid. Murray por fin se pudo adaptar a la tierra, parece que ya no le tiene alergia y se mostró más que competitivo venciendo en Madrid a 3 top 8 de forma consecutiva: Raonic, Nishikori y Nadal.

ROMPIENDO A DJOKOVIC EN CANADÁ

El británico se proclamó campeón del Masters 1.000 de Montreal el pasado mes de agosto cuando venció en la final a Novak Djokovic por 6-4, 4-6 y 6-3 en una batalla que duró tres horas. Con este triunfo, Murray sumaba su undécimo título de Masters 1.000 y rompía una racha de ocho derrotas consecutivas frente al serbio, al que le había ganado por última vez en Wimbledon de 2013. Además, esa semana, Andy se puso como número dos del mundo, desbancó a Roger Federer y logró quebrarle la racha de 30 partidos invictos a Novak Djokovic en los Masters 1.000.

EL REY DE LA COPA DAVIS

Andy Murray fue el hombre de la competición. La ganó “solo”. Gran Bretaña necesitó 12 triunfos para proclamarse campeón de la Copa Davis y él participó en 11. Fue el gran abanderado de su país para que los británicos pudieran conseguir la Ensaladera por primera vez en 79 años. Murray se transformó en el tercer jugador, después del estadounidense John McEnroe, en 1982, y el sueco Mats Wilander en 1983, en lograr un registro de 8-0 en victorias individuales en la Copa Davis en una temporada, desde que se creó el Grupo Mundial en 1981.

ORGULLO BRITÁNICO

Atrás queda la anécdota que lo manchó durante años. En 2005, el escocés derrapó con una respuesta fuera de lugar que le generó el rechazo de buena parte de los aficionados ingleses. “Cualquiera menos Inglaterra”, respondió al ser cuestionado sobre sus preferencias para el Mundial de 2006. Las palabras lo persiguieron durante años y tuvo que lidiar con insultos de aficionados, malas caras y con la prensa que le arremetió. Sin embargo, supo darle la vuelta a la situación: se llevó el oro Olímpico en los Juegos de Londres de 2012, se calzó la bandera británica y la reciente conquista de la Copa Davis disiparon todas las dudas. Andy Murray es, a día de hoy, ídolo total en toda la isla, es el escocés que unió a Gran Bretaña.