"Claro que hay doping en el tenis"

J.P.C dio positivo en un control antidoping, fue suspendido por la ITF y ahora habla sobre su caso, los controles y el dopaje en el tenis. Un relato en primera persona.

Punto de Break logró charlar de forma distendida con un tenista que fue condenado, multado y suspendido por dar positivo en un control antidoping realizado por la ITF. La propia fuente accedió a hablar con este portal de todo lo que rodea al mundo de las drogas en el tenis según su experiencia y con la condición de que no se revele su identidad. Con un tema tan delicado como el del dopaje y siendo él uno de los pocos tenistas en la historia del tenis que dieron positivo y fueron suspendidos, prefiere reservar su nombre y apellido y obviar la mayor cantidad de datos posible en relación a su persona.

El jugador, al que nombraremos con las iniciales de J.P.C, que no coinciden con las reales, no quiere aparecer en los portales de internet, no está dispuesto a poner su nombre nuevamente en los medios de comunicación y prefiere que sea el paso del tiempo el que entierre definitivamente su caso de doping. El periodismo de investigación exige a veces proteger la identidad de los informantes y así se hace en Punto de Break cuando el protagonista lo solicita.

J.P.C actualmente continúa compitiendo en nivel de Futures y también es entrenador del deporte que practica desde pequeño. Sin embargo, la inocencia sobre algunos aspectos que rodean al tenis la perdió hacie tiempo. Ahora no tiene ninguna duda en afirmar que hay tenistas que se dopan. “Claro que hay doping en el tenis”, comienza. “Conozco un muchacho que ahora está jugando Futures, y no es que juega tres torneos al año, sino que lo hace para aspirar a algo y tengo la constancia de que se dopa. Además, todo el mundo lo comenta”, añade el deportista, que tampoco duda en comentar que incluso se llega a hablar abiertamente del tema entre los tenistas cuando hay confianza.

El jugador disputó unos meses atrás un torneo de Futures en donde la ITF decidió realizar control antidopaje a todos los tenistas de la fase previa (64) y del cuadro final (32). J.P.C vio con sus propios ojos a jugadores que, una noche antes de pasar el control, estaban consumiendo drogas. “Yo estuve la noche previa con ellos. Al día siguiente la ITF les hace por sorpresa el control antidoping a todos los jugadores, a los 64 del cuadro (de previa). Todos pasaron por el control. Todos. Cada jugador tenía ''su policía', un tío que te seguía a la pista, se veía tu partido entero y luego de la pista te llevaba a la sala de antidoping. Todos los jugadores de previa habían pasado por la sala. Todos. No se salvó ni uno. Después en cuadro final también lo hicieron. El chico que me estaba controlando a mí me dijo que no se iba a salvar ni uno”.

Sin embargo, cuando se olía la catástrofe, los resultados finales de los controles fueron muy diferentes a lo que se esperaba: no saltó el positivo en todos los tenistas que deberían haber saltado. J.P.C considera que no se trabaja de forma eficiente. “Si tienes 64 analíticas de 64 jugadores, analízalas todas. Me parece genial que pongan antidoping en el tenis, pero no hay que ser selectivos. Porque a mi me pillaron y me parece perfecto, pero hay otros tíos que estuvieron dopándose, les hicieron la analítica y no saltó nada. ¿Cómo puede ser esto?”, indica el chico. “De lo que yo vi con mis propios ojos deberían haber salido mínimo 6 tenistas”.

“Yo creo que no analizan todas las muestras. Es un ‘paripé’. De ahí tendrían que haber salido muchas más personas”, añade J.P.C con total sinceridad. “Yo creo que hicieron muy bien en pillar a todos al control. ¡Joder, no se salvó ni un solo jugador de pasar por la sala! Todos pasamos por ahí, pero luego que las analicen todas. Me da la impresión de que no lo hacen, que es una gran cortina de humo y que de las más de 100 muestras que puedan sacar, solo analizan unas pocas o comunican pocas”.

“Si te fijas los últimos casos son personas que dan igual…”, justifica basándose en los positivos que últimamente saltaron por parte de la ITF: tenistas desconocidos, hombres más mayores o jugadores que apenas disputan torneos cada año.

“Los jugadores que arrastran mucha gente a los torneos, los top, esa gente no sale en las listas de los tenistas suspendidos. La ITF ‘pilla’ a gente de segundo plano, gente con la que no gane dinero con ellos. No es lo mismo suspender a un tenista que en la primera ronda de un torneo te llena el estadio que a un tío que no lo conoce nadie”, reflexiona.

“Lo que hacen es una cortina de humo, como para justificar que están haciendo controles antidoping y para que nadie diga nada. Esto es un ‘paripé’, hacen todo a medias. No sé cómo lo hacen, pero desde luego que bien no, porque si no hubieran salido más casos”, vuelve a comentar en un tono que mezcla incredulidad y frustración y lleva un aire de desconfianza hacia los organismos que rigen por un deporte limpio.

J.P.C estuvo suspendido por doping y pensó en no presentarse al control cuando la ITF lo llamó porque sabía a lo que se exponía. “Yo averigüé qué pasaba si alguien no se presentaba y me dijeron que la ITF seguramente te ponía una sanción más gorda. No sé cómo va, pero el tío (el hombre que lo acompañaba al control) no me supo explicar”, reflexiona entre dudas.

El tenista está convencido de que existe mucho más dopaje del que se comunica. “Seguro, no tengo dudas de esto”. El jugador comenta que también es habitual ver a otros tenistas consumiendo drogas de uso ‘recreativo’. “En todos estos torneos de Futures, tío, el temita de los porros y ‘tal’ está latente en muchos jugadores, a pesar de que estas son drogas no te estimulan, te perjudican. Me parece genial que suspendan estos cosas. También son sustancias prohibidas y se deben suspender”.

J.P.C recibió la notificación de su positivo vía email e intentó negociar con la ITF para que por lo menos no lo suspendieran. “A mí me llegó vía correo. Intenté negociar con ellos para que no me suspendieran”.

El tenista ofreció someterse a más pruebas para demostrar que no consumía habitualmente, llegó a plantearles el hecho de donar el ‘prize money’ ganado durante el 2015 o 2016 o más años, pero quería evitar la sanción que finalmente llegó por parte de los organismos. “Quería que me multaran pero no que me sancionaran”.

Esteroides, anabolizantes, cocaína, pseudoefedrina, estimulantes, nandrolona, marihuana, clembuterol o hidroclorotiacida, entre otros, fueron algunas de las sustancias más comunes entre los tenistas a lo largo de la historia de casos positivos. Va pasando el tiempo y el tenis sigue siendo incapaz de desprenderse de la sombra más turbia del dopaje.

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