Roger Rasheed, el que fuera entrenador de Grigor Dimitrov hasta mediados de este año y que entrenara anteriormente a tenistas de la talla de Lleyton Hewitt, Gael Monfils o Jo-Wilfried Tsonga, ha declarado que le gustaría poder entrenar a Nick Kyrgios y modelarle para convertirle en una estrella del tenis tal y como informan en Australia.
Kyrgios camina sin entrenador desde hace meses y es Hewitt el que le está ayudando a intentar aplacar sus nervios y mejorar en su juego. Habiendo tenido un 2015 un tanto peculiar donde no ha avanzado prácticamente nada en su juego y donde se ha visto más envuelto en líos extradeportivos, muchos son los que piensan que debería tener una figura que le haga centrarse de una vez y quién mejor que Rasheed, conocido por ser muy estricto con sus jugadores a los que les otorga una disciplina casi militar, entregándoles una gran responsabilidad. Según cuenta el SMH, Roger no ha recibido ninguna llamada del equipo del de Canberra pero estaría encantado de poder entrenarle.

"Si un jugador con una gran capacidad está dispuesto a comprometerse y quiere ser uno de los tenistas referencia en el juego, entonces mi proceso de entrenamiento sirve para ello. Así, se obtiene resultados. Es una obviedad", comenta Rasheed. "Si tú quieres estar en el top 3 y haces ruido sugiriendo que quieres ser el mejor jugador del mundo, hay un proceso. Si no haces ese ruido es que esos jugadores son felices sólo estando por el circuito", añade.
Cuando le entrevistamos en Madrid, Rasheed nos explicaba que él funciona siempre bajo un patrón, que el jugador le diga de su propia boca que quiere llegar a ser el mejor y que está dispuesto a seguir sus directrices, que pasan por levantarse muy temprano todos los días para entrenar e ir al gimnasio y practicar dos veces al día. Según Roger, este método ha sido el que le ha servido toda su vida y con el que ha llevado a todos sus jugadores a meterse entre los 10 mejores del mundo.
"Obviamente, Nick tiene un carácter diferente. Es muy extravagante y nunca vas a poder quitar el don natural del deportista pero se trata de cómo puedes moldear eso en un producto que sea legítimo y que cada semana se convierta en una fuerza de orden mundial", declara Rasheed.

El capitán de Copa Davis australiano, Josh Eagle, piensa que a Kyrgios no le sería de ayuda una figura de talla reconocida tipo Lendl, Becker o Edberg sino alguien que le pueda dar apoyo y compañía y que pueda domar su personalidad única siendo la parte en la que está siempre lejos de su tierra natal y sus amigos y familia la más dura para el tenista y que parece no acabar de llevar todo lo bien que se espera. "Creo que alguien que esté con él 24/7 y que le dé cierta compañía y tenga experiencia llevando jugadores podría tener impacto en su tenis", afirma Eagle.
"Técnicamente, él es muy, muy bueno. No creo que sea necesario cambiar mucho eso. Creo que es más tener a alguien alrededor que pueda sacar lo mejor de ese increíble talento que tiene. Pero no sé qué es lo que Nick quiere. Para ser honesto, no creo que ni él mismo lo sepa", añade el capitán de la Davis australiano.
Por el momento, Lleyton Hewitt y Jason Stoltenberg serán los que viajen junto a Kyrgios unas 15 semanas el año que viene. Para Nick, Hewitt es una leyenda, tal y como él mismo ha tuiteado recientemente y que no le podrá ayudar sino que le servirá para aprender, sobre todo. Nicholas ha afirmado también en Twitter que tiene grandes esperanzas puestas en este 2016, año del que dice será "el mejor año de su carrera hasta la fecha". Si las cosas no le van como él desea, al menos ya sabe que alguien como Rasheed va a estar dispuesto a convertirle en el mejor del mundo.

