Soderling, ¿entre sospechas de dopaje?
Robin Soderling lleva cuatro años y medio fuera del tenis. Este año dijo que en 2016 volvía, pero un posible dopaje carga a sus espaldas.
El mundo del tenis recuerda mayormente a Robin Soderling por ser el único tenista, junto a Novak Djokovic, capaz de vencer a Rafael Nadal en Roland Garros, pero también es recordado porque lleva cuatro años y medio apartados de la pista por culpa de una Mononucleosis. El sueco dejó de jugar el 11 de julio de 2011, tras la final de Bastad, que conquistó contundentemente ante David Ferrer por 6-2, 6-2. Desde ese día, Soderling no jugó un solo partido más como profesional.
Tras la información de la enfermedad, el sueco no habló durante meses (incluso años) con la prensa y se comenzó a hablar de un posible dopaje como motivo real de su retirada repentina del profesionalismo. Durante el 2015 admitió que estaba dispuesto a volver a las pistas en 2016, pero sus predicciones se van esfumando. "Con suerte, si continúo progresando de la manera en la que lo estoy haciendo, entonces quizás, es difícil de decir pero en seis meses o un año podría comenzar a entrenar al 100%", declaró Soderling durante el mes de mayo.
Sin embargo, su vuelta al tenis no termina de llegar y fueron diferentes jugadores los que tuvieron sospechas de dopaje en el caso del sueco. “Recordemos a Robin Soderling, ganó el torneo de Bastad (2011) y desde entonces ya no juega al tenis. Supuestamente está gravemente enfermo y estoy seguro de que en ese momento él era invencible. Alcanzó el nivel más alto de su carrera y al día siguiente dice que no puede jugar al tenis. Me parece increíble”, confesó unos años atrás el belga Cristophe Rochus.
"En lugar de toda esta hipocresía creo que es mejor legalizar el dopaje. Cuando digo esto, no quiero decir que la gente se dope, porque es peligroso. Pero sí habría que hablar con los médicos, Y ver si realmente los productos que se consumen son nocivos para la salud o no lo son. A partir de ahí, que cada uno tome la decisión de doparse o no hacerlo”, admitía Rochus quien cree rotundamente en el dopaje en el tenis por más que no tenga pruebas.
A día de hoy, varios son los tenistas que insinuaron un posible doping en el sueco. La ATP ya encubrió a Andre Agassi en su momento y varias voces se preguntan si pudieron haber hecho lo mismo con un hombre que pasó de jugar dos finales de Roland Garros, hacer un tenis exquisito, agresivo y potente, de ser el número 4 del mundo y levantar 4 títulos en 2011, a estar, de un día para otro, apartado por una enfermedad más que sospechosa.
“No creo que se deba legalizar el dopaje. En el tenis, por suerte, no ha habido muchos casos de dopaje, y es un deporte muy limpio y me gusta que sea así", comentó Soderling en palabras recogidas por MARCA un año antes de su último partido de tenis. Cuatro años y medio más tarde, lo seguimos esperando.