Sin lugar a dudas son los dos últimos grandes jugadores nacidos en Estados Unidos. Los últimos dos números 1 de una de las grandes potencias históricas del deporte. A pesar de que Andy Roddick fue llamado a heredar la tipología de juego y la determinación de Pete Sampras, consiguiendo su US Open un año después de lograrlo Pete en 2002, su referente deportivo y personal fue André Agassi, el genio de Las Vegas. Así lo afirma el propio Andy en el serial que Tennis.com ha creado sobre los héroes de los tenistas.
"Andre Agassi es un héroe para mí. Fue alguien fundamental en el principio de mi carrera. Siempre me hizo saber que estaba disponible para cualquier pregunta. Siempre lo vimos en la cancha, pero había un montón de facetas que le mantenían ocupado y que nunca dejaba de hacer. Tuve la suerte de pasar un montón de entrenamientos con él, y pude ver más allá del jugador, ver la vida que llevaba.

André ha tenido una vida realmente fascinante, y siempre fue capaz de manejarlo todo. Él podría haberse despistado y tener la cabeza en otro sitio ante tanta llamada de su fundación o cualquiera de sus reuniones de negocios pero luego volvía a la cancha para practicar. Manejándolo todo tan bien, él me enseñó a sobrellevar y cuidar mi carrera tenística, dentro y fuera de la cancha, y me inspiró a comenzar con mi fundación, The Andy Roddick Fundación, a una edad temprana".
Con ambos tenistas retirados, Estados Unidos busca un nuevo finalista de Grand Slam, un horizonte para el que varias generacione sparecen estar preparadas a largo plazo, sin una gran figura en activo, eso sí, que pueda ayudarles o inspirarles en su desembarco, circunstancia que sí pudo tener Roddick. Más allá de ello, sí parece que los estadounidenses puedan disfrutar de las rivalidades de antaño entre dos compatriotas si las nuevas generaciones cumplen con lo prometido.

