Como es habitual en su forma de comunciarse con sus seguidores, Juan Martín del Potro ha facilitado una carta personal donde comparte la recuperación que ha llevado a cabo en Crandon Park, Miami, donde a través de un resumen de su día a día relata sus vivencias y hoja de ruta en su rehabilitación. El argentino
(...)
Al día siguiente haría un poco de tenis por primera vez en siete meses. Por fin, la raqueta fuera del bolso y en uso. Era un momento especial de la estadía en Miami; no el principal, porque la rehabilitación de la muñeca y la puesta a punto física ocupaban el primer plano, pero lógicamente el día de los primeros golpes fue diferente y me movilizó.
Crandon Park estaba semivacío. Un lugar que se asocia con el ruido y la energía de los fans cada vez que jugamos el torneo era un gran club con canchas sin ocupar, como sucede durante el resto del año. Las tribunas tubulares estaban desmontadas. Había algunos juniors de otros países practicando con sus entrenadores. A mí me tocó la cancha 10, la que usé por el resto de la estadía en Miami.
La sensación fue rara. Después de más de medio año sin jugar, de repente, empezaba de nuevo con el tenis. No había programado que aquella semana específica iba a comenzar a pegarle. Venía recuperando la muñeca gracias al trabajo con mi kinesiólogo Matías, físicamente ya venía trabajando de antes (apoyado en una buena nutrición) y ese día simplemente sentía que estaba en condiciones de hacer algunas derechas, saques y voleas.

En los primeros peloteos me parecía que en vez de raqueta tenía un martillo. Hacía los movimientos como si fueran en cámara lenta. En los 10 ó 15 minutos iniciales se trató de poner en marcha todo el cuerpo, y ya sobre el final recuperé la coordinación, me sentí más suelto, los peloteos fueron largos y el brazo se empezó a cansar. Para los meses de inactividad los 45 minutos alcanzaban pero yo no quería parar. La típica lluvia de Miami nos obligó a hacerlo y de ahí nos fuimos a hacer físico.
El entrenamiento diario llegó a tener seis turnos por día. Por ejemplo: kinesiología, gimnasio, kinesiología, tenis, kinesiología y físico. Esto último podía ser velocidad y resistencia en la arena, salir a correr, ejercicios de coordinación y también natación.
La carga de tenis se fue incrementando con el correr de las semanas pero, como les contaba antes, en esta etapa ocupaba un segundo o tercer plano. De hecho no hice tenis todos los días y en las últimas semanas hubo un viento tal que habría hecho imposible mantener la pelota en juego. Eso sí, no nos frenó para salir a correr o avanzar en el mejoramiento de la condición física.

En la próxima etapa de la recuperación pegaré el revés a dos manos. Los ejercicios de fuerza y movilidad de la muñeca van cada vez mejor, al punto que coincidimos con mi doctor Richard Berger que finalmente no lo visitaría en este viaje. Estamos en contacto permanente, le mando videos de mis rutinas y entrenamientos, hablamos por Whatsapp y Skype… La tecnología ayuda para no tener que viajar a Rochester a menos que sea necesario.
A unos metros del estadio maravilloso del que conservo grandes recuerdos y donde también viví una sensación tenística muy fea en mi último partido oficial, continué la recuperación con determinación y entrega. Como decía en el escrito anterior, es un trabajo de hormiga. Hoy recorro este camino de rehabilitación de la muñeca y entrenamiento, un camino que termina jugando al tenis y compitiendo. Todo el esfuerzo que hago, desde que tomé la decisión de la última operación, es para regresar al circuito. La única incertidumbre es la fecha del torneo. No hay dudas de que volveré, la duda es cuándo y dónde.
Aun pese al esfuerzo y las ganas que pongo en mi recuperación y regreso, no puedo dejar de mencionar el crédito que se llevan mis amigos, que son muy importantes como mi familia y mi grupo de trabajo. Antes de tomar la decisión de operarme por última vez y grabar ese largo video en el que explicaba cómo se había llegado a ese desenlace, estuve un buen tiempo en Tandil madurando la decisión. La determinación de volver a intentarlo fue propulsada por mis amigos y familia. Si bien soy el que hace el esfuerzo, la ayuda fue vital.
(...)
Como siempre les seguiré contando cómo van mis cosas y agradeciendo el apoyo que me dan en persona o por las redes.

