Garbiñe Muguruza (2º) arrancó con el pie derecho su participación en las WTA Finals de Singapur venciendo a Lucie Safarova 6-3, 7-6(4) en una hora y 56 minutos de juego. La española cuajó un gran partido, le ganó por primera vez en su carrera a la checa y logró, también, la primera victoria en individuales en las WTA Finals de Singapur. Muguruza se pone como líder del grupo blanco y vuelve a mostrar por qué es una de las máximas candidatas al título de maestra.
El partido arrancó con los papeles claros para las dos jugadoras. Se conocen, saben los estilos de juego de cada una y tenían claro qué debían hacer para poder desbordar a la otra. Safarova comenzó moviendo bien la mano hacia delante, abriendo ángulos desde el saque y con su derecha. Variaba direcciones y, sobre todo, tiraba mucho del efecto cortado con su saque para mover a la española y desplazarla.

Sin embargo, Muguruza tuvo tenis para frenar las propuestas de su oponente. La caraqueña nacionalizada española estaba firme con su guión de destrozar la pelota por todos lados. Garbiñe, bien metida dentro de la pista, se animaba a tomar riesgos y proponía un juego agresivo. Este estilo feroz y la velocidad de pelota fueron provocando errores en Safarova. La checa forzaba más de la cuenta para evitar que le viniera una bomba en forma de pelota de tenis, lo que le hacía tomar riesgos, buscar más las líneas, impregnarle algo más de velocidad a sus tiros y subir sus errores no forzados.
Un break tempranero de la española, y otro al finalizar el set, fueron suficiente distancia para que Muguruza se llevara la primera manga por 6-3. Garbiñe estuvo sólida al saque con 8 puntos ganados de 11 con su primer saque (73%) y un excelente 8 de 9 en el segundo (89%). Justamente esta era una de las facetas donde la checa sufría más. Con el primero, 18 de 30 (60%) y con el segundo, un pobrísimo 8 de 20 (40%).

Con el set abajo, a Safarova no le quedó otra que intentar cambios en su tenis para descordinar a la española, para intenta marearla. La checa subió su nivel, el partido se emparejó y entre los nervios y el tenis de nivel no hubo manera de romper la igualdad. La segunda manga tenía nombre de tiebreak y ahí fue cuando la balanza cayó del lado de Garbiñe.
Con un 7-4 en el desempate, la española se quedaba con el partido en dos sets -6-3, 7-6(4)-, se estrenaba con victoria en la Copa de Maestras y volvía a avisarle al mundo entero que está muy centrada en Singapur y con aspiraciones a todo. España está ilusionada y Muguruza es la ‘culpable’.

