Con motivo de la participación de Garbiñe Muguruza en Singapur, el diario MARCA ha entrevistado a Arantxa Sánchez Vicario, rememorando, entre otras muchas cuestiones, su primera participación en el Masters, disputado en Nueva York por aquella época. La catalana también admitió buscar la jugadora idónea para ser entrenadora en el futuro.
"Mi debut fue especial por varios motivos. Primero porque era en el Madison Square Garden de Nueva York. Allí jugaban los Knicks, era un recinto multiusos donde se hacían y se hacen conciertos... El escenario me impresionó y la gente estaba muy cerca de la pista. No es que hubiera muchos españoles animando pero todos los latinos iban conmigo", responde Arantxa por su debut en el masters, a un día de comenzar la edición de Singapur.
El debut de Sánchez Vicario ocurrió con un formato bien distinto: 16 jugadoras en lugar de ocho. "Ojalá hubiera existido el formato actual. A mí me motivaba jugar con las mejores y tenía un cara a cara favorable con muchas de ellas. Antes una derrota te mandaba a casa y ahora disfrutas de una segunda oportunidad. A pesar de todo, hice una final con Steffi Graf".

La superficie de aquel Masters, al contrario que podría ocurrir actualmente con Garbiñe, era un problema para Arantxa. "Para mí era un hándicap la pista. Era una moqueta rapidísima, que ahora ya no está en ningún WTA. Sé que el año pasado en Singapur, la superficie era lenta y este año debe ser la misma. Cuanto más jugable más opciones me hubiera dado a mí. Creo que a Garbiñe le tienen que ir bien".
A la ex capitana de Fed Cup no le sorprende el nivel y la progresión de Muguruza. "Cuando era capitana de la Copa Federación ya avisé a la Federación de su potencial para que agilizaran su nacionalización. Ella encarna el futuro del tenis. Es un gustazo verla porque siempre juega agresivo. Tiene el juego perfecto, le pega muy fuerte a la pelota, y le acompaña su físico, su altura y su envergadura. Es un estilo de hoy en día, tipo Serena, Azarenka o Sharapova. La más consistente es Serena, algo que indican claramente los resultados, pero Garbiñe ya le ha dado un toque de atención en Roland Garros, donde la ganó. Y en la final de Wimbledon estuvo más cerca de lo que indica el resultado. Una de sus cualidades es que le gusta jugar con las más buenas y en las grandes pistas. Cuando empiezas siempre tienes más ambición, quieres más. Lo único que pido es que le respeten las lesiones".

El cambio de entrenador suele conllevar periodos de adaptación y entendimiento, algo que no ha sucedido con Sam Sumyk. "No me sorprende porque su juego y su cabeza están ahí esté con quien esté. Me sorprendió más que lo dejara con Alejo que los resultados obtenidos con Sam. Es buen entrenador y me consta que un gran psicólogo. Estuvo antes con Azarenka, que, a mi modo de ver, es muy parecida a Garbiñe en su forma de entender el tenis".
Tras su temporal colaboración con Wozniacki, Arantxa sigue teniendo las ganas de entrenar, sin que tenga que viajar a tiempo completo. "Cuando me retiré, mi prioridad eran los niños y no me lo había planteado. Sí que es cierto que me gustó la colaboración que tuve este año con Caroline Wozniacki por dos semanas antes de la tierra. Fue una experiencia bonita. Yo lo que busco es una tenista con la que tenga buena sintonía, buena conexión y poderle aportar mi experiencia. Que pueda optar a ganar un Grand Slam y ser número 1. Pero no para viajar todo el año sino colaboraciones puntuales. Un trabajo más a largo plazo".

