"Ha sido una temporada larga, sin duda alguna, una gran cantidad de partidos jugados. Pero esto es lo que hago, esta es mi vida. La idea de no competir en Pekín no entraba en mis planes”, explicó Novak Djokovic en su rueda de prensa de bienvenida en el torneo de Beijing, uno de los certámenes donde más éxito ha cosechado en su carrera.
El dato es escalofriante: cinco participaciones y cinco coronas. En total, un registro de 24-0 a favor del serbio cada vez que pisa el torneo de Beijing. "El apoyo que recibo aquí, a lo largo de los años con todos los fans, la forma en que me esperan en frente del hotel y el club es algo que no experimento en cualquier lugar. Esa es una de las grandes razones por las que sigo viniendo aquí y por las que me gusta jugar torneos en China”
Y no solo le va bien en Beijing, en Shanghai también cuenta con dos trofeos cosechados en 2012 y 2013. "He tenido mucho éxito en estas dos ciudades. El récord que tengo en estos torneos en China me da mucha motivación para volver, guardo un montón de grandes recuerdos que han ido construyendo mi enfoque para este año”.

La pregunta es obligatoria, ¿cómo mantiene esa ambición para seguir en lo más alto? "Una de las mayores tareas para cualquier atleta profesional es encontrar siempre nuevas maneras de inspirarse y motivarse a sí mismo para jugar y encontrar la fuerza de voluntad para seguir adelante y seguir ganando", revela el tenista balcánico.
"Yo hasta ahora no me ha sido difícil encontrarla porque tengo un montón de motivación y apoyo de las personas que son mi principal inspiración. Siento realmente una pasión por el deporte. Siento que me encantaría volver a la cancha y simplemente golpear la pelota de tenis. Con ese simple gesto me siento realizado, me hace muy feliz jugar. Y por supuesto me gusta competir, es la suerte de estar en condiciones de jugar el deporte que te gusta y estar además en este gran nivel”, explica el campeón de diez Grand Slams y número uno del mundo desde el verano pasado.
Asuta ver a un Djokovic tan afinado y sobre todo asusta todo lo que le queda por recorrer. Quién sabe si aquí en Pekín puede capturar su título nº56 como profesional. "No me gusta decir dónde están mis límites. Trato de estar concentrado en el momento exacto, utilizar mi imaginación y, de repente, tus posibilidades se vuelven ilimitadas”.

