Boris Becker es de las pocas personas que nunca se calla. En el buen sentido de la palabra, claro. Las entrevistas del alemán son habituales a lo largo de cada semana y esta no iba a ser diferentes. Esta vez, el tema a tratar ha sido la falta de personalidades dominantes en el vestuario masculino actual, la ausencia de carisma en los nuevos chicos que van saliendo. Todo ello con una excepción a subrayar: Nick Kyrgios.
"He oído a un montón de antiguos fans decir que en su día hubo más drama, más personalidades, más acción. Yo defiendo a los jugadores de hoy, hay algunos que tienen grandes personalidades. Ellos son muy buenos, pero el problema está en el sistema que no les permite expresar sus verdaderas emociones, porque podrían ser multados por ello”, defiende el germano.
“Este es un deporte verdadero, entretenido, donde un hombre desafía a otro hombre y es obvio que va a haber emociones de por medio. Habría que relajarse un poco con el tema de las reglas, no creo que nadie sea multado después de decirle: ‘Esto no me gusta’”, aclara el campeón de seis Grand Slams, quien en su día llegó a coincidir con grandes personajes sobre la pista como Jimmy Connors, John McEnroe o Andre Agassi.
Pero dentro de esta línea, Becker tiene claro quién es el hombre que se sale del renglón. "Probablemente el personaje más interesante que ha surgido en la actualidad es Nick Kyrgios. Él es muy popular pero por razones equivocadas. Estamos ante un muy buen jugador de tenis, tiene lo que se necesita para triunfar. Simplemente está un poco confundido acerca de lo que es importante hoy en día”, admite el entrenador de Novak Djokovic, quien en sus inicios como jugador también tuvo algunos actos polémicos.
"Lo que pasó en Wimbledon y durante la temporada de pista dura en Estados Unidos fue una curva de aprendizaje para él. Si modifica su mentalidad y se pone a los chicos adecuados a su alrededor, es el futuro número uno. El tenis necesita estrellas, necesita gente para llevarlo a diferentes lugares. Kyrgios se ve diferente, habla diferente, actúa diferente. Déjenle que gane un par de torneos y veremos cómo empieza a gustar más”, sentenció Boris acerca del australiano.

