Bernard Tomic ha alcanzado este mismo lunes el top-20 por primera vez en su carrera. Sin hacer el ruido que su primer gran desembarco generó en su propio rendimiento y en la responsabilidad de encabezar el relevo de su generación, el australiano viene cuajando ya muchos meses bajando el volumen de sus altavoces, sin más distracciones que enfocarse en ir paso a paso por las pistas del circuito.
Relevado como el joven rebelde que hace no mucho fue, Bernard, aún con meses por finalizar la temporada, acumula en 2015 más del doble de victorias que en toda la temporada pasada. Al borde de las 40 triunfoss -récord de 36/22 en estos momentos, por 17-15 en todo 2014- el número 1 australiano ha cambiado sobremanera su discurso y su positivismo en esta campaña.

"Juegas al tenis para cosas como estas, para alcanzar metas en la vida. A los 19 años ya fui el número 27 del mundo. Ahora por fin soy un jugador top-20. Empecé el año en el top-70 en el mundo, teniendo que defender 250 puntos de Sidney, algo muy grande para mí. Estar en el top 20... estoy muy feliz."
Tomic ha sido el primer australiano en romper la barrera del top-20 después de que Lleyton Hewitt abandonará ese umbral hace cinco temporadas. Desde que fuese cuartofinalista de Wimbledon con 19 años, Bernard ha soportado una presión a la que sólo ha sabido responder con temporadas grises y frecuentes salidas de tono. A pesar de encarar su sexta temporada como profesional, cerca de ser un jugador experimentado, Tomic es el jugador más joven de todo el top-20.
Recientemente derrotado por Murray en la serie de semifinales de Copa Davis, Tomic reconoce que su calidad física y movilidad es una asignatura pendiente para ser uno de los 10 o 5 mejores del mundo. No obstante, conjuga el verbo trabajar, intentando aprovechar estos próximos meses para acabzar lo más alto posible.

"Para llegar al más alto nivel, los cinco primeros o los 10, no es fácil. Tengo que aprovehcar y valorar estos momentos. En los últimos dos meses del año intentaré llegar al top-15 (...). Cuando te enfrentas a jugadores como Andy, necesitas subir el nivel y mantenerlo con regularidad. Traté de hacerlo pero no podía mantener su nivel. Esto demuestra que si quiero conseguir llegar a ser uno de los cinco primeros del mundo, voy a tener que trabajar duro".
La reválida de Bernard residirá en seguir progresando sin más recesiones. No hay nada mejor para su tenis y su personalidad que otros jugadores más jóvenes le resten presión mediática. Sus pasos han de ser cortos y regulares; dejar los fogonazos atrás.

