La implacable evolución del tenis

OPINIÓN - Novak Djokovic es la cabeza visible de la evolución del tenis. El jugador serbio ha elevado un listón que se mantiene inalcanzable para el resto

Juanma Muñoz | 13 Jul 2015 | 18.36
twitter tiktok instagram instagram Comentarios
Preferir Puntodebreak en Google
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.
En Puntodebreak encontrarás toda la actualidad y noticias de tenis, así como fotos de tenistas e información de los torneos ATP y WTA como los Grand Slam y Copa Davis.

Streaming ATP Queens en directo
🎾 Tommy Paul vs Alejandro Davidovich Fokina
  1. Entra aquí y regístrate en Bet365
  2. Haz tu primer depósito de mínimo 5 €
  3. Entra en la sección «Directo» y ve todos los partidos
Ver partido en Bet365

Sucede a un ritmo tan pausado que resulta inapreciable. El tenis avanza como la vida, sin darnos cuenta. El implacable paso del tiempo exige una evolución y penaliza a quienes sólo se mantienen. Es una ley inherente a la condición del ser humano de la que no escapan los tenistas.

Pocos escenarios reflejan de una forma tan cruda la necesidad de evolucionar como el deporte de élite a nivel mundial. “Si no mejoras, empeoras”. Este lema, aplicable a cualquier faceta de la vida, se cumple fielmente en el tenis, un deporte individual en el que, a diferencia de otras profesiones, impera la meritocracia. No caben tratos de favor, ni importa haber sido el primero en llegar, ni existen derechos adquiridos. La competitividad en igualdad de condiciones ordena de forma natural a los mejor preparados.

Federer.

Roger Federer está jugando el mejor tenis de su carrera. Está sacando mejor que nunca. Se mueve como si tuviera 25 años”. Este tipo de frases se han escuchado o leído con cierta frecuencia en las dos últimas temporadas. Incluso, el propio tenista suizo declaró en más de una ocasión durante este tiempo que se consideraba mejor jugador que hace una década.

Sin embargo, sus resultados en los torneos que otorgan grandeza dicen lo contrario. Por entonces, Federer ejercía uno de los dominios más intensos en la historia de este deporte. Ahora, acumula tres años sin un título de Grand Slam.

Cabe argumentar que la condición física ha limitado a Federer en partidos de larga duración, pero una visión más amplia explica esta disparidad desde la evolución natural del tenis. La constante competitividad eleva el nivel del deporte hasta que un hombre se convierte en la cabeza visible de la evolución.

A día de hoy, este hombre es Novak Djokovic. Al margen de sus sobresalientes condiciones técnicas, siempre necesarias para ser el número uno del mundo, el jugador serbio ha desarrollado el tenis en el aspecto físico. Su capacidad atlética, su movilidad y su velocidad de reacción han elevado un listón que se mantiene inalcanzable para el resto.

Djokovic.

Los resultados en el tenis no son consecuencia de una realidad empírica. Existen variables que alteran el orden establecido. Posiblemente, la realidad de este lunes sería opuesta si Kevin Anderson hubiera convertido alguno de los dos puntos de ‘break’ con los que amenazó al jugador serbio en el quinto set de la cuarta ronda.

Pero las trayectorias reflejan lo evidente. El nivel medio de Novak es el mejor en el tenis actual. Djokovic personifica la evolución y marca otro listón. Recuperar el nivel del pasado es insuficiente para sus rivales. La exigencia ha cambiado, es mayor. “Si no mejoras, empeoras”.