Wimbledon ha anunciado que una de las wildcards para el maindraw femenino será para la jugadora local Naomi Broady, quien dependía además, en términos de puntuación en el ránking, de su segunda ronda cosechada en la edición de 2014. La principal noticia es que una decisión a priori tomada como una oportunidad deportiva y estratégica del tenis británico, es un importante respiro para la jugadora, top-200 WTA y de 25 años.
"Estoy muy agradecida por esta oportunidad. Recibir wildcard de nuevo en Wimbledon es fantástico. Me da la oportunidad de defender los puntos de ranking y ganar algo de dinero. El dinero que gané el año pasado me financio un año completo". Y es que la británica, ubicada en el puesto 197 de la clasificación, se embolsó 43.000 libras en 2014 tras caer en segunda ronda ante Caroline Wozkiacki.

Broady admite haber pasado unos últimos seis meses de 2014 muy pobres a nivel de resultados y la invitación para el All England Tennis Club supondrá un notable espaldarazo. Sólo por tener plaza asegurada en el cuadro principal, Broady obtendrá 29.000 libras, por las 27.000 del año pasado. "El año pasado mi ranking cayó un poco por una segunda mitad del año pasado de malos resultados. Esta invitación es muy buena para mí porque a partir de aquí apenas tengo puntos que defender en el segundo semestre. Tengo confianza tras mejorar en estos meses de 2015".
Ayer estuvo muy cerca de ganar en su debut en Eastbourne llevando al tie break del tercer set a Sloane Stephens. "En general estoy contenta. Aunque todavía estoy clasificada por debajo de muchas de las otras chicas, así que voy sin demasiada presión. Puedo salir y disfrutar con público local, algo difícil de repetirse en el circuito. Fue una una experiencia increíble el año pasado, así que espero volver a tener una sensación similar".

