La continuidad de la relación profesional entre Grigor Dimitrov y el técnico Roger Rasheed está en el aire, según ha admitido el tenista búlgaro en declaraciones recogidas por The Sofia Globe. Cuando Dimitrov fue preguntado por una posible ruptura con el entrenador australiano, Grigor afirmó que la situación era “delicada”.
“Hemos debatido sobre los resultados con todo mi equipo y estamos buscando la mejor solución. Estoy jugando más, viajando más y necesito más atención en los entrenamientos y en los torneos. Yo y mi equipo estamos buscando dónde podemos mejorar. Siempre hay tensión, pero esa es una de las cosas que me gusta”, declaró Dimitrov.
Sin ir más lejos, Rasheed permaneció en Australia mientras Dimitrov competía la semana pasada en el Masters 1000 de Montecarlo. Estas palabras del tenista búlgaro han abierto un debate sobre un posible sucesor de Rasheed. El estadounidense Paul Annacone, que ha dirigido a tenistas como Roger Federer, entrenó a Dimitrov durante el pasado mes de noviembre tal y como informamos en Punto de Break.

Por otra parte, Dimitrov reconoció que sigue buscando mejoras en su raqueta: “Hemos pasado por muchas fases con Wilson. He probado dos (raquetas) hasta ahora y creo que las cosas van mejor. Creo que a final de año todo será perfecto y tendremos los parámetros adecuados”.
Tras mostrar una clara progresión en 2014, los resultados de Dimitrov en la presente temporada no han cumplido las expectativas creadas en torno a su figura. Especialmente, tras el Open de Australia.
“Siempre quiero llegar a lo más alto. Si obtengo buenos resultados, eso será inevitable, pero no puedo definir un objetivo concreto. Quiero jugar mejor y eso lleva un proceso. En cualquier caso, quiero hacerlo mejor que el año pasado y acabar en una posición más alta del ranking. Para mí, la temporada empieza ahora. Tuve algunos problemas en algunos torneos”, ha afirmado Dimitrov.

