Es Sevilla, un principio de insurrección. Klara Zakopalova equilibró la eliminatoria ante Tita Torró a primera hora del lunes (6-3 2-6 6-1) en un pulso de auténtica ida y vuelta. Con cielos despejados, sin opciones de lluvia que retrase una eliminatoria interminable, República Checa comenzó a enseñar los dientes justo a tiempo. Antes de que el sol termine de formar un panorama favorable a las alturas del juego español. Ahora, con empate técnico en el luminoso, camina la serie en terreno incierto.
Crece la responsabilidad de Suárez, encargada de recuperar la ventaja para España en el tercer partido. Queda la opción de que irrumpa Safarova, entrenada a pleno ritmo en la mañana y lista para asaltar el cuarto punto. Quizá la alternativa de Soler, ejercitada a primera hora y lista para suplir a una Torró inclinada horas atrás. Antes de eso, sin embargo, un encuentro de mil caras que puede cambiar la serie.
"La bola de Tita, en pista mojada, no corre tanto. Era incapaz de sacar a Zakopalova hacia atrás" analizaba Conchita Martínez a última hora del domingo, donde Zakopalova creó una renta (6-3 2-0) en un encuentro de alta humedad. "Con la bola un poco más viva, cuando Tita estaba moviendo bien la bola, ella hubiera tirado más bolas fuera. Nos ha perjudicado un poco la condición pesada. Con condiciones más vivas la bola le va a correr mucho. Si mañana mejora el tiempo, entrará en un partido diferente".
Unas reflexiones que se probaron ciertas en la reanudación. Amanece Sevilla con un sol que templa el rostro. El agua que anega las pistas exteriores es el recuerdo de un ayer que ya no existe. Torró continúa un partido opuesto al que empezó. Zakopalova abre el día dormida de piernas, sirviendo por debajo de 120km/h. Invitaciones para que Tita ente en pista y domine. Su carta de presentación, una rotura en blanco. Su declaración de intenciones, un 6-0 que tuerce el gesto de Zakopalova, con mirada perdida ante el aluvión que le maniata (de 6-3 2-0 a 6-3 2-6).

Tita sale desatada. Vuela su derecha, capaz de negarle los apoyos a Klara. La checa, que gobernó la apertura, donde ayer encontraba una pelota mansa hoy afronta la bravura incontenible de una pelota que quema. No tiene profundidad alguna en la pelota y lo paga de manera evidente.
"Sólo fracasa el que no lo intenta. Levántate y ve a por ello". A la espera de un partido negro con déficit de set y rotura, uno de los primeros mensajes que recibe al alba Torró es una máxima de ambición de su entrenador César Fábregas. El espíritu de esa frase entra de lleno en Tita, con el puño cerrado desde el primer punto.
El pulso camina a otro ritmo. La pelota ha mutado. Esa esfera torpona díficil de mover ahora es un balín furioso. Una invitación a la guerra sin tregua, con el forehand de Torró como golpe diferencial. Uno tras otro, auténticos manotazos van cercando a Zakopalova, que camina cabizbaja, como siendo consciente de caminar entre algo descontrolado. 'No puedo hacer nada' parece indicar con sus continuas miradas al banquillo. Fallos y más fallos. Tita encuentra las líneas, aterrizajes cerca del fondo como el que iza el cuerpo al amanecer. Sus fallos son decisiones propias. Fruto de querer imponer el mortero.
“Tranquila, lucha este punto”, indica Conchita cuando Torró avanza en fase dulce, destrozando la pelota por pura inercia. "¡Caminando para delante, Tita", le espeta, sobre la necesidad de seguir siendo ofensiva y no aflojar al inicio del tercero. "Venga, flexiona" parece recordarle en cada preparación al resto.

El pulso va por buen camino, en dinámica de remontada, pero delante hay una mujer de piernas curtidas. Que se despoja de la chaqueta al abrir el tercero como quien se remanga la camisa para un combate cuerpo a cuerpo. La capitana es consciente de ello y no quiere un ápice de relajación cuando el partido va en tromba en favor de la villenense. Perder intensidad supondrá dar opción a que Zakopalova discuta los puntos, que teste la movilidad lateral de Torró y hurgue en las dudas de una tenista de 22 años con responsabilidad entre las manos.
Eso va sucediendo cuando Zakopalova suma el primer juego al servicio (1-0) y se siente parte del encuentro, cuando Torró comete doble falta con 40-30 en vez de cerrar un servicio que terminará perdiendo (3-1) y cuando Klara, como dormida al principio, resurge para no permitir un solo juego hasta cerrar el encuentro (6-1). "En el tercer set ella ha dado una marcha más y yo he bajado, es difícil mantener el nivel del segundo" analiza Torró. "Klara empezó como ayer, jugando más metida, defendiendo mejor y ahí a mí me cuesta. En el segundo set estuve tirando y ella jugaba corto, en el tercero ella ganó profundidad.". Haciendo trabajar las piernas, sin dejar hacer lo propio a los brazos, la checa descifró la clave de Torró.
Zakopalova, que debe responder en 30 minutos ante Carla Suárez, ha logrado lo que buscaba el banquillo checo. Contestar en Sevilla y acercar la serie al partido definitivo. Con un doble de garantías como broche a la eliminatoria, coloca a España ante una situación de riesgo. Máxima tensión en Sevilla. Todo un billete a semifinales está en juego.

